CAPITULO 8 - Idril Nienor




Idril se sentia raro, por un momento habia sentido que su vida eligio un camino y lo estaba empezando a recorrer. Rapidamente pudo sentir como una piedra gigante se interponia entre él y su nuevo destino, esa piedra tenía nombre: Athanasius. Una llama iba creciendo de a poco en su alma y bruscamente se apago,volvia a ser lo que era antes,lo que es ahora.

El no se siente atraido por Loroliel, pero si lo hace por todo lo que esta atras de ella: su pasado, como habra sido su vida en un bosque elfico, sera que todos los elfos son discriminados por las demas razas?

Idril no encontraba respuesta a estas preguntas, lo unico que sabia de elfos lo habia leido hace muchos años, años en los cuales existian libros sobre cultura elfica en la ciudad.El unico instrumento que tenia para crear su destino no estaba a su lado, y debia encontrarlo.


Por ahora no hay muchas novedades en Idril, siente que su vida volvio a ser la de antes, pero con una diferencia: le gusto lo que experimento, sentirse vivo y cumpliendo con una funcion en el mundo, y esta dispuesto a morir y matar para sentir eso nuevamente.

"Creo que con todo esto he aprendido algo sobre lo que quiero ser, es hora de emprender la marcha hacia mi destino" - Rapidamente, y muy emocionado se sube a su caballo y emprende su viaje hacia el sur, en busca de la elfa, sientiendo como el viento golpea en su cara.. el viento de la esperanza.

El elfo estaba algo herido por las anteriores peleas. todo su torso, si no fuese porque las ropas le tapaban, estaba lastimado por hojas de espada de los soldados de doroteh.

Luego de pasar la noche y haber descansado y alimentado a su caballo, el elfo continuó viaje hacia el sur lo mas rápido que pudo.

Estaba solo pues no se divisaba nadie ni al norte ni al sur. Al parecer cada quien habia elegido su camino y en el caso de Idril su eleccion era ir lo mas deprisa hacia Loroliel lo cual aparentemente lo hacia alejarse mas y mas.

Ya por la media mañana el elfo pudo ver desde lo lejos a kilómetros algo que atravesaba el camino hacia el sur. Avanzando un poco mas pudo ver una figura humana que aun no se divisaba bien aunque si se acercaba mas podria detectarle.

La panza le dolia de hambre.. Idril sabia que habia hecho muy mal en no tomar la comida de Jansen.. pero su orgullo lo cego en ese momento. Por suerte estaba acostumbrado a esa sensacion.. y no le preocupaba pasar por eso otra vez.Estaba mas calmado, la noche le sirvio para poder pensar con claridad, y encontrar una forma coherente de conseguir su objetivo.

Tal vez no fue una buena decision separarse del grupo, pero no podia estar ni un dia mas junto a Athanasius, quien pese a ser un pordiosero no puede ocultar su naturaleza, al demostrar que piensa cada paso que hace, es por eso que despues del incidente de Loroliel esta pensativo.. cometio un error, lo sabe, y no debe ser comun en el.

EL lugar en donde se encontraba ahora el elfo con su caballo no iba a permittirle esconderese, es por eso que se dirige hacia la figura distante,al trote, sintiendo nuevamente el viento que le golpea la cara.. escuchando el ritmo de los galopes, que le dan calma despues de unos dias agitados.

El elfo se aproximaba de manera natural hacia la figura que veía a lo lejos. Poco a poco fue divisandola mas clara y pudo a ver a un sujeto de gran contextura caminando por el camino de tierra que se dirigía al sur. El sujeto, dando su espalda a la vision de Idril, no parecia prestar atencion alguna aunque estaba claro que tranquilamente escucharía el repique del caballo acercarse.

Desde mas cerca se podía ver que la contextura del hombre era la de un gigante

Idril se acerca hacia el gigante.. no puede evitar abrir inmensamente sus ojos, es la primera vez que veia una figura de semejante tamaño, tampoco como podia adivinar la reaccion de aquel nuevo personaje.

-Hola, mi nombre es Idril,elfo de Doroteh, donde podria encontrar un lugar para abastecerme?

Mientras decia estas palabras el elfo no podia evitar apretar fuertemente el mango de su espada.. mientras le transpiraban las manos.


El sujeto se frenó y dio media vuelta para observar a su interlocutor. Era temeraria ver esa imagen pues el rostro serio del sujeto sumano a tatuajes azules que rodeaban su expresion haria orinarse en los pantalones a alguien de poca voluntad. Sin embargo, apenas vió al elfo el gran sujeto comenzo a sonreir poco a poco. Idril notó que era un tipo hasta agradable y tranquilo con solo verle sonreir.

el gigante le dijo:

- No hay lugares cerca para tal cosa, aunque yo puedo darte algo si lo necesitas.

Comenzó a urgar en sus cosas de transporte y saco algunos alimentos y una cantimplora de agua.

- Toma, esto te ayudara a ti y a tu caballo. Yo soy Mordecai, de las tierras de Lubar.
Miró extrañado unos momentos al elfo y le dijo aun con simpatía:

- Por que estas tan lejos del bosque ? acaso estas en mision o algo por el estilo?

Idril estaba un poco sorprendido.. a medida que soltaba el mango de su espada y el corazon latia mas lento, comprendia que las intenciones del Gigante no eran malas.

-Muchas Gracias, Mordecai.

No era la primera vez que le hacian esta pregunta a Idril, incluso muchas veces los humanos habian deseadoi que él se marchara hacia los bosques.

-No vivo en los bosques, vivi en Doroteh toda mi vida, y esta es la primera vez que salgo de alli. Me gustaria preguntarte una cosa: no has visto a un mujer de mi raza sobre un caballo, acompañada o solitaria?

- Y tu donde vives? Porque no hay muchjo que hacer por estas zonas, hacia donde te diriges?


El sujeto se rasco la cabeza y miró hacia el camino y luego dijo de forma pensativa:

- Ahora que lo dices... ayer por la noche estaba descansando y algo me desperto, era alguien a caballo pero fue muy, se dirigía hacia el sur aunque no por este camino mas bien pareció abrirse de él. Por las tierras de allí

Señalo hacia un sector del horizonte alejado del camino.

- Hacia alli esta el gran lago.

Aunque ayer estaba muy oscuro, iba muy rapido y lejos con lo cual no se si era elfo o si estaba acompañado. No te puedo dar mucho detalle al respecto. Lo que si sé es que el caballo no era una animal normal, nunca vi un caballo que corriese tan rapido.

En cuanto a mi, pues yo me dirijo de regreso hacia la aldea Delgox, mi hogar. Se encuentra al norte de Lubar. Ya hace varios dias que emprendí el viaje en busca de un curandero para que me diese una medicina pues mi mujer esta muy enferma. Vengo de la ciudad de Belegar que pertenece a Calimdor. Creo que está a varios dias de Doroteh.

Idril no sabia porque pero al escuchar las palabras del gigante sobre el paradero de la elfa el corazon le latia mas rapido, y sentia un fuerte puntada en la panza.

El estaba herido, tal vez era mejor curarse abastecerse para luego partir con todas las energias hacia el encuentro con Absalon.

-Y dime Mordecai, habria algun problema si me dirigo hacia tu aldea.. me gustaria curar mis heridas..y conseguir alimento para continuar mi viaje.

- Te agradezco lo que me has dado, pero si me voy en busca de la elfa no creo que me alcance. Tampoco me gustaria ir hacia la ciudad, despues de vivir muchos años en ella no quiero estar mas en ese ambiente por el momento.

A medida que avanzaba la conversacion Idril sentia que cada vez el mundo que lo rodeaba era mas grande, empezaba a lamentarse por haber perdido tanto tiempo en la ciudad.. teniendo todo un mundo de aventuras alla afuera.

Mordecai sonrió:

- Claro hombre, bueno, Elfo.

Delgoz queda a no mas de medio día a pié. Seguramente mañana por la mañana lleguemos alli. Lamento que no podamos ir mas rapido pero se debe a que no puedo subir a ningun caballo, en mi aldea no hay ninguno que aguante mi peso. Una ves lleguemos podras curarte, te llevare a nuestro druida. Ademas no serás el primer elfo que pasa por nuestra aldea. jeje.
Mordecai agilizó su paso.

Idril hizo una pequeña mueca de alegria (nunca sonrie completamente)

-Pues vayamos entonces, yo seguire tu paso "pequeño" gigante. Tu aldea va a ser la primera que vea fuera de Doroteh, espero llevarme una buena impresion.

El elfo disminuyo la marcha y asi mientras caminaban hacia la aldea sentia nuevamente una calma que recorria su cuerpo, sentia esperanza, y empezaba a pensar positivamente.

A su vez iba conociendo nuevas razas y personajes, al parecer no todos odiaban a los elfos, de a poco Idril iba teniendo una impresion mas amplia de mundo

Ambos siguieron por el camino, ya hacia un dia entero que Loroliel habia sido secuestrada por Absalon y supuestamente se encontraba pasando el gran lago del norte de Lubar donde seguido se encontraba el gran bosque.

Mordecai mientras cmainaba le preguntó al Elfo:


- A que se debe que has vivido toda tu vida en Doroteh? tenia entendido que los de tu raza viven en bosques.

-Naci ahi, nunca me pregunte porque deberia irme de la ciudad, puede ser que el miedo me impidio salir. Pero ahora todo es diferente, entiendo que hay un mundo gigante por recorrer, en donde puedo encontrar gente como tu, o personas malas que tal vez no merezcan vivir. Sabes como puedo llegar al bosque elfico?, lo unico que se es que quedaba hacia el sur, hacia alli nos dirigiamos, hasta que la elfa fue raptada por este personaje con su caballo.

Idril a su vez empezaba a preguntarse como iba a ser su relacion con los demas elfos, el estaba preparado si eran como los humanos. Para el elfo la relacion con las personas tenia 2 matices, blanco o negro,bueno o malo, divertido o aburrido, inteligente o estupido aunque de a poco su destino le mostrara que no todo es asi.. sino que hay una infinidad de colores en el medio.

- Ven, descansemos pues mañana por la mañana estaremos alli. A la mañana te contaré sobre ese bosque.

Idril y Mordecai descansaon para continuar a la mañana siguiente. Mientras desayunaban una pequeñas ardillas jugueteaban en el cuerpo de Mordecai quien le sonreia, parecía llevarse bien con los pequeños animales. Mientras las ardillas le correteaban Mordecai le contó:

- Sé como llegar al bosque Encantado pero no se como entrar pues solo los Elfos de ese bosque lo saben... personas e incluso algunos elfos que no eran de ese bosque que han intentado entrar, dicen que los arboles y las plantas no permiten el paso por lo que nadie se anima a entrar allí... dicen que un antiguo brujo, amo de los Elfos del bosque encantado, creó ese bosque para los suyos y no dejó que nadie mas entrase ni saliese luego de la gran guerra contra el ejercito rojo. Los elfos que pasaron por mi aldea decían que los elfos de ese bosque eran los mas antiguos de Lubar y desde que se encerraron no se ha sabido mas nada de ellos.
Mira, cuando estemos llegando a la aldea y luego de que te pongas buenas proviciones, te llevaré hasta allí pues está a no mas de un día de viaje a pata. Sólo te diré que te será casi imposible entrar allí si no eres uno de ellos... pues hace tiempo que nunca nadie lo ha logrado. Vamos.

Al escuchar las palabras "ejercito rojo" el elfo se detuvo y miro seriamente a Mordecai

-Veo que pronuncias al ejercito sin el menor estremecimiento, por lo que tengo entendido el solo pronunciar ese nombre genera caras de terror. Que es lo que sabes sobre el Mordecai? Quienes lo integran? Quienes lo lideran?Que objetivos tienen?.. Maldicion porque se han llevado a Loroliel!!

Idril no podia evitar sentirse desesperado nuevamente, la unica elfa que habia visto, la primera persona que lo vio sin la mirada de desprecio no estaba.. y no tenia la menor idea de porque.

Siguieron caminando por la mañana y no tardaron en llegar a lo que se veía como una pequeña aldea a lo lejos.

- Esa es mi aldea, Delgox

Dijo Mordecai sonriente.
Al entrar vieron como los niños jugaban en la calle de tierra y unos cuantos pescadores se dirigían al gran lago de Lubar que se veía desde alli y muchos mas lejos la gran arboleda de lo que se suponía era el bosque encantado.

Mordecai entró sonriente y todos los habitantes de la aldea (que no eran mas de un centenar distribuidos) miraban al elfo acompañado del grandote Mordecai.

Unos niños salieron detras de una casa y dijeron

- Papa!!! llegaste!!!

y fuero na brazar a mordecai quien los tomó en sus brazos:

- Les presento a idril, es un elfo y es mi amigo.

Los niños saludaron a Idril y Mordecai en ese momento dejo en el suelo a los niños para entrar a lo que parecía su casa.

Hizo pasar a la rustica choza de paja al elfo y allí estaba en la cama una mujer con los ojos entrecerrados y sonriendole a Mordecai como podía y otra señora cuidandola. Mordecai le dijo a la mujer:

- Querida, ya he llegado con la cura...

Mordecai se agacho y tomo su mano...

- Todo saldrá bien... ya lo veras...

Y sacó una frasco mientras la mujer que le cuidaba salió rapidamente, al parecer iba a buscar a alguien y no tardo en regresar con un viejo de ropas conm pieles sobre este y un baston de madera torcido.

El viejo le dijo a Mordecai mientras miraba al Elfo entre ojo pero mas que nada como curiosenadolo:

- Dame esa poción...

El grandote n otardó en darsela y el viejo la mezclo con un recipiente y una hiervas que poseía... asi se la dió de beber a la mujer quien se repuso al isntante y se notaba en sus ojos... todos sonrieron y Mordecai la abrazó.

El viejo salio de la choza y le pidio a Idril que le siguiese para dejar solos a la familia de Mordecai.

El viejo lo miró de arriba abajo y le dijo sorprendido:

- Hacía tiempo que no veía uno como los tuyos... y no me refiero a tus orejas...

El elfo estaba un poco sorprendido, al entrar a la aldea: hacia mucho tiempo que no se sentia tan acogido al lado de otro humano. Habia una sensacion alrededor suyo que le decia que encajaba en aquella casa, a pesar de ser un extraño, Mordecai, sus hijos, los pescadores no tenian esa mirada, la mirada del desprecio y repugnancia que sufria constantemente.

Idril no se hacia la victima, a el no le importaban aquellas miradas intimidantes, solo le llamaba la atencion de que hubieran cesado por un tiempo. A la vez creia que la compañia de aquella figura inmensa le hacia bien, y no deseaba que se terminara aquella "amistad".Pero rapidamente sus pensamientos se esfumaron, al ver que un anciano lo llamaba hacia afuera:

-No entiendo anciano, que es lo que ves en mi?

A pesar de preguntar Idril sentia un poco de alivio momentaneo una vez mas, ya empezaba a estar preocupado, no tenia la menor idea de como entrar al bosque, tal vez él sea unos de esos elfos miticos, quien sabe. De todas maneras aunque no fuera asi, el anciano parecia bastante sabio y podria ayudarle en su meta de entrar en el bosque de Loroliel.

Mordecai no supo decirle mucho mas a cerca del Ejercito Rojo pues deconocía de este muchas cosas.Una vez el anciano le miró al elfo unos segundos mas le respondió con los ojos entrecerrados:

- Hace muchos años que alguien igual a tí pasó por esta aldea. Era un aventurero muy parecido a ti.

-No entiendo, era elfo como yo? O te refieres a que era yo mismo?

Idril hizo una pausa y reaunudo su cuestionario

-Y que puedes decirme de ese elfo que has visto?

El viejo se tomó la cabeza unos momentos y dijo:

- Era elfo, claro, pero no era como tu.. o mas bien, se parecía mucho... era un aventurero, decía que sus andanzas eran muy gloriosas... pero como era su nombre...? fue hace demasiados años...

El viejo trato de hacer memoria y de un pantallaso recordó:

- Ha si, ya recuerdo se llamaba Idril... Idril Nienor.

El corazon de Idril comenzaba a latir cada vez mas fuerte a medida que las silabas iban formando su nombre, y con una voz finita mientras tragaba saliba pregunto:

-Y que hacia ese elfo aqui? Por favor, te agradeceria cualquier informacion que puedas dar sobre ese elfo, tengo la esperanza de que si recuerdas su nombre es por algo...

Todo habia pasado a un segundo plano, Loroliel, el Bosque, esta situacion hacia que Idirl no pensase en otra cosa que no sea el, por supuesto el no sabia nada, para él siempre habia tenido su vida en la ciudad.. la maldita ciudad de Doroteh.

El viejo se sorprendió cuando el elfo puso esa expresión y trato de recordar:

- Mira joven, esto fue hace muchos años... bueno, decadas... yo era un adolescente en esa epoca y mi abuelo era quien platicaba con él no yo... pero tu me recuerdas mucho a él... aqui han pasado varios elfos pero todos eran provenientes de los bosques verdes del este. En cambio ese elfo no pertenecía a ninguno de esos bosques, mas bien era bastante antiguo, como si por años no tuviese un lugar fijo.

El viejo trató de recordar un poco mas...

- Si, mi abuelo que en pas descanse, me contó que ese elfo venia de una ciudad del norte y que al pasar por aqui su objetivo era entrar al bosque encantado del gran lago. En esa época a algunos les permitían ingresar ahi y seguro lo haya logrado puesto que no regresó nunca mas aquí.

En ese momento salio de la choza Mordecai y lo abrazo al elfo al mismo tiempo que le sonreía al viejo pues si l oabrazaba lo trituraba y dijo alegremente para que toda la aldea escuchase:

- Mi esposa está curada y todo se lo debo a ustedes !!

Los aldeanos aplaudieron y Mordecai le dijo a Idril entusiasmado:

- Ahora que está curada piensa preparar un gran banquete para festejar, nos acompañaras verdad, Idril? mañana iremos al bosque, te lo prometo.

El viejo iró sorprendido al elfo pues lo habia llamado Idril... el enciano saludo a Mordecai quien esperaba la respuesta de Idril sabiendo que le viejo no era de fiestas.
El viejo comenzó a irse lentamente apoyando su baston mientras Mordecai esperaba la respuesta de su nuevo amigo elfo:

- Que dices, Idril?

Los preparativos para el Banquete no se hicieron esperar