Era apenas el mediodía, y el sol se mantenía brillante y poderoso en lo alto. Sin embargo el viento soplaba fríamente sobre el corazón de Athanasius. Un viento cargado de culpa de inseguridad. Un viento lleno de preguntas sin respuestas y sin un camino o una luz que pudiera guiarlo. Un viento que enfriaba su alma y lo aterraba. Las nubes parecían sonreír ante la desgracia del hechicero. Y los dioses se mostraban impasibles, sin que les importara lo que pudiera ocurrir con ellos.
Athanasius estaba recostado en una rama de un árbol, con los ojos cerrados, pensativo.
Una oleada de pensamientos turbulentos sacudió su mente confundiéndola aún más. Sus ojos azules y hermosos como el cielo permanecían cerrados buscando en los lugares más recónditos respuestas que se escapaban constantemente de sus manos.
Haku se poso sobre una rama cercana a su amigo y lo miró con curiosidad.
-En que estas pensando Atahanasius?
Preguntó el búho.
-Ya lo sabes bien Haku, no podemos ocultarnos nada. Mis pensamientos y los tuyos fluyen con facilidad entre los dos. Somos uno con el otro y el vínculo, este extraño vínculo que nos une se hace más y más fuerte.
-Lo sé, yo también lo he sentido. Cada vez que usas tus poderes o me convocas esa fuerza que nos une se vuelve más poderosa. Siento como si nos conociéramos de toda la vida, y aún así mi mente permanece en blanco y no recuerdo nada anterior a nuestro despertar. Las sombras dominan nuestros recuerdos.
-Pues es eso lo que me cuestiono amigo mío. Que estamos haciendo aquí. Quienes somos verdaderamente. Y cuál es la razón por la que perseguimos e intentamos ayudar a una chiquilla. Ni siquiera la conocemos y ya he arriesgado mi vida varias veces por ella.
-Yo no puedo responderte eso simplemente te ayudé como me lo pediste por nuestra unión. No voy a dejarte solo. Pero tampoco puedo ser yo el que dictamine nuestros pasos esa es tu tarea y la debes cumplir. Puedo fácilmente preguntarte entonces, porque hemos arriesgado tanto por alguien que no conocemos?
-Cuando estaba con ella en la carroza, sentí… sentí un poder dentro suyo que de alguna manera resonó con el mío, que permanecía oculto. Creo que fue a partir de ese contacto entre nosotros que empecé a despertar mi potencial. Y pensé que quizás podríamos aprender más de nosotros mismos si la acompañábamos en su camino. Y de una manera u otra eso fue lo que pasó.
-Y todas esas cosas que le dijiste son verdad? Puedes forjar esos sentimientos por alguien sin conocerlo? Tan sólo juzgando su apariencia puedes llamarlo amor?
-No es amor Haku, es otra cosa. Pero que debemos hacer? Seguir el ejemplo de Jansen y tomar nuestro propio camino? O debemos ayudarla a llegar a su hogar? Absalon va con ella y eso era lo que quería, por eso fue que viajó hasta Doroteh. Y no puedo negar el hecho de que nuestro poder se esté fortaleciendo a raíz de las presiones que sufrimos.
-Pero siento algo más en tú corazón, siento un ansía que ocultas.
-Quiero caminar mis propios pasos, volar por lugares que nadie vio y poder reencontrarme conmigo mismo. No quiero mis pies atados a alguien a quien no conozco. Me siento atrapado en un cuerpo que no es mío y siento el frío de mi corazón y de mi espíritu. Es que fue acaso esa la razón por la que cometí esa estupidez? Dejé que se la llevaran porque era un lazo que no me permitía ver más allá? No lo sé, tampoco sé cómo fue que hasta hace unos momentos luchaba desesperadamente por encontrarla. No creo que haya sido por mi antiguo ser. Ahora no se qué hacer. Mis verdaderas intenciones eran viajar hacia el sur para que los elfos me ayudaran. Esa debió ser la razón por la que la perseguí tan desesperadamente. En mi ignorancia buscaba algo de luz que me diera una mano. Pero inconscientemente quería dejarla libre. Como si ella debiera escaparse de nosotros para poder encontrar la verdad que nos une a ti y a mí.
-Pero Athanasius, realmente crees que los sabios elfos podrán ayudarte con eso? Esto debemos resolverlo tú y yo. Es nuestro poder y sólo nosotros somos capaces de comprender su belleza y su melodía. Si bien Loreliel fue capaz de sentir la magia en ti, no comprendía cual era su patrón, y la magia de los elfos parecía ser bastante distinta a la nuestra. Este momento es crucial. Nos encontramos entre dos caminos posibles y tú debes decidir cuál de ellos tomar, amigo mío.
-El poder que controlamos está basado en nuestras emociones y sentimientos. A medida que somos capaces de controlarlos entonces podemos ser capaces de realizar una armonía diferente. Es la base de nuestra magia, o al menos es lo que he podido interpretar por el momento. Pero la magia que somos capaces de hacer no es tan sólo una herramienta. Nos define así como lo hace nuestro desconocido pasado. Es por eso que lo que somos ahora no es lo que somos realmente. Somos un simple dibujo en un papel sin futuro. Sólo somos un presente ficticio.
-Busquemos nuestro camino entonces. Busquemos la meta que tenemos que encontrar. Nuestro principio, el alfa. Sólo así podremos ser capaces de continuar por un camino propio. Siento que tu corazón no debe ser atado. Y eso es lo que estás haciendo ahora, atando tu espíritu, evitando que fluya libremente. No te has preguntado por que tú familiar es un búho? Debes volar Athanasius, debemos volar y encontrar nuestra memoria perdida. Si seguimos estos pasos jamás seremos capaces de descubrir quienes somos realmente. Mira al elfo, al monje. Porque puedes estar unido a ellos? No te estoy aconsejando que debas olvidarlos, pero si no sabemos quiénes somos, como podemos ser capaces de hacer algo?
Athanasius cerró nuevamente sus ojos color mar y llevó su pensamiento tratando de llegar lo más lejos posible. Pero algo evitaba que su mente pudiera imaginar lugares más allá. Se sentía atrapado en un cuerpo que no lo pertenecía, un cuerpo que no era suyo. Debía apropiarse de su propio ser antes de poder volar hacia las estrellas más lejanas. Una prisión hecha de olvido y de sombras se esforzaba para que no encontrara su nombre verdadero. Se paró y bajó a la seguridad del césped. El sol había estado acercándose a la línea del horizonte y lo que había parecido una mera conversación, el tiempo pasó abismalmente alrededor de ellos. Y las sombras de la noche empezaban a asomarse desde detrás de los árboles. El hechicero sin recuerdos tomó las riendas de su caballo y lentamente comenzó su camino. El sur estaba muy lejos aún, pero él dictaminaba el ritmo del sol y de la luna. El viajero miraba el horizonte, mientras se hacía más y más oscuro, con una sonrisa en el rostro.
-Sólo hay algo que me da miedo Haku, como seré realmente yo? Me gustaré? O seré tan aterrorizante que no podré mirar nuevamente mi alma? Quién es el verdadero Athanasius?
-Creo que los dos sabemos que hay sólo una manera de averiguarlo.
Respondió el búho. Y la línea del horizonte devoró sus cuerpos.
Athanasius miró la inmensidad de la noche iluminada solo por las estrellas del firmamento. Su compañero Haku abandonó su hombro para posarse sobre la rama de un árbol. El extraño hechicero bajó de su montura y dejó que pastara tranquila.
-No veo luces de ciudades más adelante, espero que podamos encontrar alguna, exclamó.
El hambre se hacía sentir y tomó una de las provisiones que le había otorgado Jansen, el ratero. Mientras comía, podía sentir el viento soplar friamente. La noche iba a ser dura y no estaba acostumbrado a dormir a la intemperie. Haku podía ver sin la ayuda del sol, pero los ojos de Athanasius no estaban acostumbrados y la luna no quería mostrarse. Utilizando su poder formó con sus manos una esfera de luz que le permtió iluminar el lugar.Estaba cansado pero no quería arriesgarse. Trató de ver si alguien había pasado anteriormente por el lugar, pero sus ojos inexpertos no pudieron distinguir huella alguna. Se decidió a ocultar sus pertenecias ante la posible visita de ladrones y se tendió en el suelo. Le ordenó a Haku que vigilara, mientras el reposaba, para luego invertir los papeles.
Al día siguiente la marcha debía volver a comenzar. Debía encontrar una ciudad pronto, donde se sentirían más seguros. Finalmente los pasos de Athanasius se dirigían hacia donde él lo deseaba y tenía la esperanza de poder resolver de esa forma la gran incógnita que rodeaba su existencia. Quien era y porque razón era el dueño de un poder tan misterioso como sus recuerdos?
Con esas preguntas y otras más Athanasius cerró los ojos, confiando en su amigo para poder despertar a salvo al día siguiente.
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El sol de la mañana alumbraba la llanura verde del paisaje. Se escuchó un río atravesar cerca del lugar, era mas bien un pequeño arroyo. El joven hechicero sintió mucha sed pero al abrir los ojos se dió cuenta que algo faltaba... o mas bien... alguien.
Tanto su Caballo como Haku no estaban allí aunque el resto de sus pertenencias estaban en perfecto estado.
Athanasius tomó sus cosas. Era raro que Haku no estuviera, a menos que hubiera tenido ganas de comer, pero en todo caso habría despertado al hechicero. Utilizó la fuerza de su vínculo místico para atraerlo y que volviera. Mientras se fijó huellas de donde estaba el caballo. De todas formas no le preocupaba mucho, no tenía problemas en caminar y por suerte el calor del sol era bastante agradable. Había bastante mas cosas que ocupaban su mente. Athanasius podía sentir como la tensión que sufrió en Doroteh daba lugar a una presión mucho más profunda de su inconciente. Miles de ideas y pensamientos tomaban su cabeza no sabía quien era, no entendía donde estaba y el caos se apoderó en un instante de su ser. L alocuradel caos tomó su lugar en aquel extraño mortal sin pasado. Y fue en ese momento cuando Athanasius dio los primeros pasos para volver a ser el hechicero desconocido.
Extrañamente Haku no regresaba al mismo tiempo que el caballo no aparecía.
Athanasius sentía que su familiar estaba vivo y cercano a él. Posiblemente estuviera durmiendo en algun árbol o no. Pero desgraciadamente no había tiempo como para perder y el hechicero quería seguir su camino. Encontrar a su compañero de andanzas era primordial asi que decidió convocar al poder que residía en su interior. Cerró sus ojos y trazó un c´riculo de sangre a su alrededor. Se sentó en la posición de la flor de loto y percibió las energías del lugar. Las ondas místicas atravesaban su cuerpo acariciandolo suvaemente, murmurando en sus oidos.
Athanasius sintió que Haku estaba cerca... senía que la magia que les vinculaba estaba activa pero serena... como si alguien o algo estuviese controlando la via del vínculo.
Un empujon en la espalda del hechicero hizo que este abriese lso ojos repentinamente y vió en ese momento a su caballo como si le avisase con la cabeza de que estaba allí.
El caballo se quedó cerca del pelirrojo y lo que pudo ver est es que tenia sus patas completamente mojadas y con algo de barro.
Athanasius sentía la fuerza de alguien interponiendose entre los dos. Por primera vez Athanasius sentía un poder capaz de separarlo de Haku y ese poder o era muy fuerte o bien el vinculo no era tan fuerte como pensaba. Subió a su caballo y le dijo al oido, : "Llevame con Haku" y encaminó el caballo hacia el liugar del cual había llegado, por la orilla del rio.
Athanasius le habló al caballo como si este pudiese responderle al igual que Haku... El caballo respondió pero no tanto por sus palabras sino por la guía de su domador hacia el río.
Al llegar a este guiandose por la orilla se percató que tal vez podía estar cerca el buho... pero su vínculo aun no se establecía... hasta que de repente lo sintió como fuertemente. Haku estaba en el cielo volandoa varios metros en circulos sobre el hechicero. El caballo se detuvo ante la mirada de Athanasius quien vio descender al familiar hasta que se apoyo en su hombro.
Athanasius sonrió al familiar, y acaricio su plumaje suavemente. Sin embargo su mirada se volvió más profunda y sombría.
-Que ha pasado Haku? Porque no has respondido a mi llamado? Hay alguien, que esta interesado en perturbar nuestro vínculo. Hay algo aqui que no me gusta para nada. debemos descubrirlo. has podido observar algo?
El rostro de Haku se mostraba como siempre, con sus cierta simpatía y al mismo tiempo inexpresivo, y respondio a Athanasius:
- No lo sé, no recuerdo nada en lo absoluto. Solo sé que estaba vigilando como me pediste y hasta hace pocos momentos sentí tu llamado y vine.
-Mmm, es extraño. Pero lo sentí cerca de aquí. Interfirió con mi poder. Si estas cansado, duerme. Pero quiero recorrer un poco el lugar y encontrar al que esta interesado en molestarnos.
Athanasius permaneció pensativo, tratando de alejar los demnios de su mente intentando permanecer lo más cuerdo posible. Y se encaminó a recorrer la zona, buscando a aquel que podía romper su poder.
Al avanzar por el río sobre el caballo, el hechicero intentó ver si alguien mas se presentaba cerca aunque no tuvo resultados satisfactorios pues el lugar parecia vacío.
Haku habia cerrado los ojos y se mantenia dormitando sobre el hombro del hechicero.
Athanasius miró el cielo, tratando de buscar una respuesta en los dioses. Pero en ese instante supo que era una búsqueda vana. Si el extraño deseaba acaso contactarse con él, ya lo haría en el futuro. De todas formas esa agresión no le había gustado en absoluto, no era muy apropiado presentarse de esa forma. O tal vez aquel sujeto no se encontraba ahi sino a miles de kilometros y su poder había alcanzado al hechicero. Sin embargo cual era la razón? Simple aburrimiento o algo más profundo que se encontraba en las raíces más profundas de aquel misterio queembolbía a Athanasius. Estos pensamientos se disiparon rápidamente de su cabeza. Tenía la convicción de que lasrerspuestas las encontraría en su iterior,en al fuerza de su espíritu. Continuó con su camino, dejandose abrazar por él y sintiendo las incertidumbres que acompañaban su andar.
Varias horas pasaron y con el andar ya se alejaba del río... el día nuevamente daba lugar a la noche y las estrellas de Faraday iluminaban la negra meseta.
Era el momento de descansar, Athanasius aun se preguntaba quien o que habia ocasionado ese lapsus con Haku.
La noche había llegado finalmente. Solaris habia cerrado sus ojos dejando a los demás dioses el dominio de la noche. Los temores de la oscuridad se movían alrededor de las sombras. Y la luna iluminaba con su luz los sueños de los hombres. Los sonidos del día se volvieron más apagados y los misterios nocturnos empezaron a asomarse. La mirada de Solaris permanecía reflejada aún en la fogata que había armado Athanasius. A un lado estaba pastando el caballo que ya se había convertido en el nuevo compañero de Athanasius. Haku se había despertado y estaba en una de las ramas de un árbol. Sus ojos permanecían vigilantes y atravesaban la noche. La comida sabía amarga en la boca. Athanasius no se sentía feliz. Se sentía desorientado, y en cierta forma deprimido. La inseguridad que sentía ante un mundo desconocido generaba un temor muy profundo en el corazón. Agradecía la presencia de Haku, porque sin su compañía quizas no hubiera dudado en quitarse la vida.
Al igual que la noche anterior Haku permanecería expectante ante los peligros de la oscuridad, y los objetos que pertenecian a su amo estaban guardados secretamente. Pero antes de que las llamas se apagaran por completo, Athanasius rodeó con su sangre el lugar y al igual que había hecho antes, cerró sus ojos para que su poder sintonizará con la noche y le dijera de la magia que los rodeaba.
" Entonces tu eres el hijo del Dragon... Tu eres Athanasius... "
Una voz magica vibró en la mente del pelirrojo hechicero.
" Tu me molestaste imbocando al Gur... nadie imvoca un Gur de esa forma y tu lo hiciste muy decidido... pero esa desición se nubla en tu mente... por que estas aquí... Hijo del Dragon? "
Athanasius se quedó perplejo ante aquella vos misteriosa. Se concentró en la resonancia que cruzaba por su mente tratando de comunicarse. Pero las preguntas se sucedían una tras otra.
-A que te refieres con Hijo del Dragón extraño? Y quien eres tú que has intentado romper mi vínculo con Haku? Y por cierto que es un Gur? Acaso te refieres a aquel extraño ser que me protegió?
La voz de Athanasius sonabadura y decidida, pero dentro de su corazón las incertidumbres
La voz resonó en su cabeza de forma constante
"Ahora entiendo, no sabes ni lo que haces ni lo que eres... por eso tu mente es una nebulosa. Tu familiar, al que llamas Haku, tiene el mismo problema que tu... una nebulosa en su cabeza aunque el vinculo que les une es a raiz de un deseo de alguien muy cercano a ti. Debes agradecerle pues esa persona te ha salvado la existencia. Tu, hijo del dragon, eres muy joven aun... "
"Pero a pesar de mi juventud ya mi existencia corrió peligro y dudo mucho que te refieras Absalon. Quien eres tu que estas tan interesado en mi? Y quien es aquel que ha salvado mi vida? Se cuales son mis pasos, pues ellos vana llevarme a descubrir quien soy. Y si soy el Hijo del Dragón entonces meencargaré de descubrir mi verdadera esencia y el porque de mi poder. Respondeme entonces hombre o dios quien eres tu que entras en mi mente?"
la voz le respondio
" Preguntas quien soy... sabes que no te lo diré... tu te metiste en mi camino aunque... debe ser por algo... hacia tiempo que no veia a uno de los tuyos...
Absalon... ha si... el caballero blanco... no, no ha sido él aunque... estas implicado con él... aparece en tu mente hace mucho tiempo... si... él tambien está cerca... aunque no me perjudican sus acciones...
Escucha, Hijo del dragon, te están buscando... matarte en la soledad no es una solución... pues eres responsable de algo mucho mas importante que tu mismo... sé que tomaras mis palabras como un atajo en tu camino... lamento decirte que al escucharme tus pasos a partir de ahora tendran un peso que tendras que cargar mas haya de tu desicion... despues de todo eres humano...
Buscame... pues has pasado por mis narices y aun no te has dado cuenta... que a tus emociones las guie tu inteligencia. Joven Athanasius. "
Athanasius le dijo
"Confío más en mi inteligencia que en otras cosas extraño, es por eos que he podido sobrevivir hasta ahora. Sin embargo es verdad que este es un nuevo comienzo. Y si busco mi pasado es porque he de hacerme cargo de él, para poder caminar hacia mi futuro. Quiero saber quien soy, que soy. No espero que me des las respuestas que debo buscar, pero al menso dime porque estas tan interesado en ayudarme? Porque has aparecido en mi cabeza?"
La voz de Athanasius demostraba una gran frustración, la desesperación de lo desconocido aterraba a cualquiera, incluso a él. Pero sólo su determinación pro encontrarse a si mismo permitía que continuara existiendo. Acaso debía volver a Andurant o a Doroteh? Pero eso implicaba seguir las ordenes de alguien,de una voz que no recordaba haber visto. Y Athanasius deseaba su libertad,pues era ahí donde se sentía más responsable de sus pasos y de su propia vida.
El hechicero no tuvo respuesta... la voz habia desaparecido completamente.
La luz de la mañana abrazaba a Faraday lentamente. Un hombre en la orilla de un río dormitaba. En un árbol cercano un búho reposaba. Fue el canto de los pajaros lo que despertó esamañana a Athanasius. Pero su despertar no fue agradable. Un gritó sorprendió a todo el lugar. la impotencia y la desesperación que salieronde la boca de Athanasius llevaban mucho tiempo dormidas y se despertaron de golpe. Aquellas extrañas palabras, esa voz. Una voz jamás antes escuchada, una voz que penetraba en lo más profundo del alma de Athanasius,viendo más profundamente que incluso él. Hijo del Dragón había sido llamado, hijo de una criatura mísitca de poder infinito. Pero que era lo que significaba? Athanasius no creía que fuera sólo un sueño,algooculto había detras de todo eso. Alguien a quien había visto... pero quien? Morir en soledad... porque razón. Hacerse cargo de un pasado desconocido, ser el Hijo de un Dragon? Parecía una locura. Y quien había sido el que le salvo la vida, atandolo a Haku? Fue pro esa razón que nomurió? Fue gracias a Haku que sólo perdió la noción de su vida?
El camino seguía extendiendose hacia el horizonte. Athanasius se había decidido a buscar su propio destino. Buscar su propio poasado, perso con sus pasos, no quería seguir los pasos de otro. Y si en algun momento debía encontrar a aquel ser que lo llamó en sus sueños entonces ya lo haría. El quería vivir nuevamente. No olvidaba la spalabras, se habían grabado muy fuertemente en su corazón pues a partir de ellas podría tener una leve noción de si mismo. Pero sólo había una forma de averiguar el msiterio, o al menos eso pensaba el hechicero cuando tomó a su caballo y llamó a Haku para que reposara. El camino fue retomado bajo lso ojos de Solaris y la figura de Athanasius se volvió a perder en el horizonte.
La soledad era absoluta en el joven Athanasius, la gran planicie ya se modificaba en lomas que bajaban y subian. Así pasó el día entero. Al parecer se habia alejado del lugar origen ya varios kilometros. Solo le quedaba un poco de agua. La tarde estaba cayendo y el cansancio del caballo cada ves era mas notorio pues ya no galopaba sino que a lo sumo trotaba cortas distancias y luego caminaba. Seguia sin encontrarse con nada, aunque a lo lejos, muy lejos, se podían ver montañas por primera vez... pero estarían a casi un día entero o tal ves mucho mas.
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La noche amenazaba con caer sobre el joven peregrino. El cansancio se hacía sentir en los ojos de todos. Se apartaron hacia un lado y debajo de un árbol Athanasius dejó las cosas. El hambre estaba devorando la última ración. El caballo agotado, se tendió cerca de él. A lo lejos se veía a Solaris alejarse en su carro de fuego. Haku se posó sobre el hombro de su amo, para recibir unas cuantas migajas.
"Escuchas eso Haku?, se llama soledad. Hemos caminado mucho tiempo y ahora nos enfrentamos a la naturaleza. Solaris nos deja solos para que podamos entender en la oscuridad de las sombras los suaves secretos de nuestra mera existencia. Es en este momento donde vamos a aprender de verdad quienes somos."
Haku lo miró con sus ojos llenos de curiosidad. El caos del hechicero se había apoderado lentamente del familiar, pero aun asi tenía mucha más conciencia que su amo.
Athanasius cerró sus ojos y empezó a desarrollar sus sentimientos y sus emociones. Infirió esa furia a su mano el deseo de matar. Un haz de luz roja empezó a formarse a su alrededor y empezó a tomar la forma de un Gur. Al no tener ninguna orden el ave se quedó mirando perpleja a su convocador. Y athanasius la observaba pacificamente.
"Mucho gusto criatura,mi nombre es Athanasius, como te llamas?"
La criatura lo miró con sus ojos fijos. No le respondió en lo absoluto aunque parecía esperar una orden...o mas bien un sentimiento. LuegodeunossegundosAthanasius vió como el animal chirrio y un brillo rojizo le rodeo hasta que desapareció.
Athanasius se interesó mucho por lo que había ocurrido en esos instantes. Quería entender la forma en la cual moldeaba sus sentimientos para modificar la realidad segun sus deseos. Intentó entonces desarrollar un sentimiento distinto, cambió la ira por la curiosidad, por la ansiedad de saber. He intentó llevarlo a su mano como había hecho con aquella extraña criatura.
Al extender el brazo se dio cuenta que otra cosa apareció frente a este a partir de un brillo rojizo. Una especie de Felino blanco con rayas y varias colas. Parecía tener una mirada tranquila hacia el pelirrojo hechicero.
Athanasius sintió en el extraño animal esa sensación que había intentado transmitir. No pudo contener una leve sonrisa de alegría. Pero el ensayo aún no estaba terminado. Athanasius no los creaba, los invocaba, los llamaba de lugares astrales lejanos que no podía comprender... aún. Athanasius quería ver los ojos de aquel extraño animal, nunca antes visto. Posó su mano sobre la criatura intentando penetrar en su mente, intentando comunicarse con ella para aprender más. Buscando palabras que le dijeran algo. Cerró sus ojos y trató de ver como veía a través de Haku.
Al apoyar la mano Athanasius no pudo sentir esa conexion que tenía con Haku... aunque en ese momento el felino dijo una palabras moviendo su boca con un acénto de mauyeos:
- Meus invocado a este moundou, que pretendeus?
"Soy Athanasius, el Hijo del Dragon. Te he llamado a este lugar porque quiero saber de ti. Quiero saber como te llamas, de donde vienes."
Athanasius estaba contento, una pista, unas palabras que tal vez le dieran alguna clave para comprender su poder, o tal vez confundirlo aun mas.
- Suoyu na entidad extraplanariau del planou alternou. Un "Yan-uor". Tu meaus invocadou, hijoudel Dracoun. Pídemeu tu deseou para poderu gresaru mi mundou...
Trasmeditarlo unos instantes Athanasisu respondió:
"Muy bien Yan-uor, esta e smi petición, quiero que me digas que es lo que peudes hacer y te dejare volver a tu mundo. Espero que no estes enojado por haberte convocado a este lugar"
Haku desde su rama miraba receloso la situación. Voló hasta el hombro de Athanasius y le empezóa picar la oreja, recordandole que él estaba ahi. "Athanasius tengo hambre" dijo un poco enfadado, sin poder esconder sus celos.
El Yan-uor así le respondió:
- Nouc onusco "enoujado". Es mi debeur bedecerteu. Puedou travesaur sólidou.Un aura rojiza comenzó a rodear al felino de varias colas y esta lo absorvió para luego desaparecer y dejar un vacío en su lugar.
Athanasius se incorporó. Estaba cansado.El esfuerzo habia sido bastante duro para el desacostumbrado hechicero. Estiró sus articulaciones y aflojó la tensión a la que había sido sometido. Su rostro mostraba razgos de felicidad que no podían pasarse por alto.
"Bien Haku!, ahora ya tenemos algunas respuestas. Creo que empiezo a dominar un poco másmis habilidades. Mmm dejame pensar. Quiero probar algo, no se si va a salir pero espero pdoer hacerlo."
Athanasius se concentró en aquella emoción que sentía cuando quería proteger a Loroliel. Pero la extendió a todo su cuerpo y a Haku. Intentó moldear las energías mágicas de las que era dueñopara que rodearan su cuerpo y el de su familiar.
Un aura roja comenzó a rodear el cuerpo de Athanasius. Una extraña corteza lo cubrió rapidamente y se transformó en una forma rojiza de un material casi transparente pero muy solido que le cubría el cuerpo al hechicero aunque sin limitar sus movimientos.
Esa noche Athanasius entrenó todos la cada uno de sus poderes. Empezó a comprender un poco más la esencia de cada uno de ellos. Las criaturas queinvocaba, la luz que provenía de su cuerpo. Esas expresiones que deformaban la realidad según los deseos del hechicero. Pero era sólo un pequeño paso. Aún restaban muchas preguntas, porque podía hacer eso? No lo sabía, pero pensaba que tal vez eso etsaba relacionado de alguna forma con aqeulla extraña voz que escucho en su cabeza, en la persona que lo vinculó a Haku, o tal vez en su ascendencia. El Hijo del Dragón fue llamado. Pero quien era el Dragón? Como es que Athanasius provenía de su semilla? Esas preguntas aun faltaban ser contestadas, y Athanasius presentía que faltaría mucho tiempo antes de que las respuestas llegaran.pero estaba satisfecho. Estaba tendido en el suelo, completamente agotado. El sudor bañaba su cuerpo y su respiración estaba agitada. Cerró sus ojos y se dejó llevar por el sueño.
En su mente dormida muchos pensamientos se mezclaron. "Ven a mi, encuentrame" esas habían sido las pistas de la voz. Una rafaga de imagenes de Yan-uor y Gurs atravezando senderos. Y unos ojos poderosos sin forma observandolo desde la inmensidad de la eternidad.
Athanasius despertó, emprendió su camino hacia las montañas. Ahora restaba aprender un par de cosas más, porque le hambre se haría sentir. Athanasius lo sabía muy bien, tomó su ballesta a la vez que Haku sobrevolaba la zona para encontrar algo para comer.
El día transcurrió, entre tanto Haku lograba dar con algun que otro insecto. Al principio no quería comerlos hasta que no tuvo mas remedio pues su hambre era mas fuerte.
El caso de Athanasius era mas complejo pues los insectos no lo alimentaban. Cada tanto se encontraba algún que otro árbol rogando que hubiese alguna fruta o algo parecido pero no tenia suerte. Era muy difícil encontrar frutos en un lugar tan descampado. Haku a lo lejos, por la tarde, logró ver un animal correr... se trataba de un conejo. Haku intentó cazarle pero por mas que lograba alcanzar su velocidad el conejo era mas grande y mas hábil y rapidamente se perdía de vista.
Hasta que Haku dio con una rata de campo, logro cazarla y la noche se estaba acercando.
Athanasius intentó hacer al al respecto con esa rata pues no la comería cruda. Intento hacer un fuego pero carecía de las habilidades y la experiencia... no pudo lograr su cometido y el hambre le llamaba. Termino por comerse la rata cruda y bajarla con algo de agua que le quedaba.
Por la noche, Athanasius no pudo evitar vomitar pues su estomago no podía digerir ese tipo de cosas tan facilmente.
El hechicero se sentía debil pues su cuerpo no estaba en su mejor estado y la supervivencia aun le costaba.
Athanasius invoco algun animal para que le ayudase pero ni los Gur ni los Yan-uor podían hacer fuego. Intentó invocar algo diferente pero en su sentimiento solo habia hambre de supervivencia y ante eso ningun animal de fuego aparecía ni mucho menos alguna criatura que le diese comida... era inutil...
Haku logró cazar otra rata pero Athanasius no podía comerla de esa forma... ademas, como hacer fuego para cocinarla? Sólo la vomitaría nuevamente si comia otra ves la rata cruda...
Así paso otro día entero ante la misma crisis... el fuego no le salía y su apetito era complementario a su debilidad. Pues ahora tambien se habia quedado sin agua.
Camino largo tiempo hacia adelante donde veia las montañas... estas aun estaban lejos... parecía a medida que avanzaba estas seguian en el mismo lugar...
El debilitamiento fue tal que tuvo que dormir nuevamente pues no podía caminar un paso mas. Haku, con su dieta de insectos, perecía estar bien pero Athanasius tenía que lograr comer algo para recuperar sus fuerzas. Los ojos del pelirrojo se cerraron y ya no pudo continuar... acaso moriría en medio de la nada sin comida y sin agua?
Unos cuantos picos puntiagudos despertaron al debilitado hechicero... Haku le despertó y le dijo:
- Alguien nos encontró... alguien hace fuego, alguien te dará rata cocinada...
El hechicero se giró levemente y pudo ver como un fuego se habia encendido al lado de él... y una figura se encontraba sentada comiendo. Ante su debil mirada Athanasius pudo notar como la mano de la figura le acercaba algo a su boca... su olfato olió algo cocinado... y al comerlo su sabor era muy rico... le dió un poco mas y la figura le dijo:
- No comas demasiado pues lo vomitaras, hace dias que estas debil. Toma esto...
La voz le pareció familiar al hechicero pero no lograba razonar aun...
Y le apoyo un pico del cual tomo agua.
Athanasius asi volvió a dormirse y descansar pues no podia mantenerse despierto aún...
Tuvo un sueño esa noche, vió a alguien de alas volando en un cielo de colores... todos los colores tenia ese cielo... y junto a esa figura alada humanoide le sguian unas cuantas mas de la misma forma... todas se perdieron en el cielo de colores... Athanasius escucho una voz familiar... era la voz de ese sujeto que hacia varios días le habia dicho que él era el hijo del dragon cuando le hablaba a travez de su cabeza...
" Despierta, Hijo del dragon, despierta de una vez... "
Athanasius despertó y logró sentarse, sus fuerzas ya se habian recobrado. Ya era de día y frente a este vió a un sujeto parado. Era un anciano de ropas desgastadas pero que llevaba con él una gran mochila y un gran libro. La barba del anciano era canosa y larga. Se mantenía en pie y parecía mucho mas saludable que varios hombres de 30 años aunque por sus arrugas pareciese de 80.
- Por fin despiertas, jovencito... si no aparecia aqui ya estarías muerto. Agradecele a tu familiar que me llamó, aunque lo hizo sin darse cuenta... pero un familiar siempre vela por su amo cuando este está en problemas. Ahora levantate, pues no vine hasta aquí para verte recostado.
Las palabras del sujeto eran las de alguien autoritario pero al mismo tiempo desidido y con una cierta complaciencia que se iba por momentos y se hacia exigente... bueno, generalmente era exigente...
Athanasius se vio enceguecido por la luz del día. En su cabeza sentía un dolor tal queparecia que la hubieran estado golpeandola durante toda la noche. Cada sonido que le llegaba parecía un tambor de guerra tocando en su oído. Aún sentía la debilidad de su cuerpo. Y le costaba mucho moverse. Miró al anciano, intentando recordar su rostro, intentando ver en sus ojos algun recuerdo, pero el resultado fue efímero. Su rostro se perdía en la mente de Athanasius. La vista estaba nublada y veía al anciano como si de un espejismo se tratara. Aún recordaba el horror del hambre, algo que nunca había sentido. Había sido una locura caminar hacia la nada? Podría ser, pero Athanasius lo había disfrutado, a su manera pues mucho de lo que buscaba había sido encontrado.
MIró al extraño anciano, en esa situación más extraña aún.
"Buenos...Buenos.. días anciano."
La voz de Athanasius mostraba razgos de debilidad. Estaba quebrada y se escuchaba muy levemente. Sus fuerzas no habían sido recuperadas del todo.
"Mu..muchas gracias por... la ayuda." Su.. su voz,... yo la conozco verdad? la he escuchado antes, aunque ...no se quien es usted."
Athanasius se trataba de reincorporar, pero le costaba mcuho. El hambre y la sed había tomado todo de él y tardaría en recuperar su fuerza.
El viejo le miró fijamente, Athanasius nunca lo habia visto... pero su voz era la misma que escuchó en su mente dias atras y este le dijo:
- Yo soy Salomon... y estoy aqui para evitar que te mates...
Vamos levántate... solo estas debil ya que tu mente rechazó la comida... pero lo último que comiste lo has digerido bien. Ahora solo te queda comer normalmente y estabilizar tu mente... pero yo no te ayudare esta vez... esta debes debes comer por ti mismo... pues antes de usar tus poderes debes aprender a sobrevivir como lo haría cualquier sujeto... ahora, prende fuego a estas maderas...
El anciano arrojo unas maderas y le dijo:
- Este es el tipo de maderas que tienes que usar para hacer fuejo y puedes ayudarte con raices de paja para lograr una llama mas rapido... el sol es propicio para que puedas lograrlo facilmente... solo debes frotar una punta de madera y así lograr encender la fogata...
Athanasius intentó prender el fuego, lo estaba haciendo pero la llama no se encendia.
El anciano desarmó varias veces con una patada hacia las ramas que usaba Athanasius para que volviese a empezar todo de nuevo... hasta le rompio las ramas para que buscase otras nuevas. Era molesto hacerlo pero al mismo tiempo se daba cuenta que poco a poco adquiría la habilidad hasta que logró por fin prender un fuego. En ese momento el anciano apagó la fogata con sus patas y le dijo seriamente:
- Aprende a cazar y comeras algo cocinado esta vez...
Athanasius miró al ancano. Le sonrió con una sonrisa que rozaba la ironía. Una sonrisa un tanto sarcástica. Se quedó mirandolo unos instanteshasta que finalmente le preguntó:
"Porque? Porque ayudarme, si usted lo llama a esto ayudar? Que es lo que quiere usted Salomon? Ques el lo que lo motiva a motivarme a hacer esto? Más alla de la utlidad que esto tiene para mi, no se porque eso lo beneficiaria a usted. Dudo mucho pues que suted me ayude simplemente porque estaba caminando pro el bosque no es asi? Digameentonces que e slo que usted esta haciendo aca ayudandome?"
Salomon apoyo su baston de madera deformado. Su rostro no se esforzaba por ocultar su hartazgo ante todas esas preguntas y le dijo de mala gana:
- Ante todo, debes aprender algo de disciplina si es que pretendes usar tus poderes progresivamente, o mas bien, aparentar ser alguien normal para no llamar la atención. A diferencia de mi tu tienes esos poderes innatos aunque eso no significa que no los puedas controlar... debes controlarlos.El por que te ayudo es simple... es mi deber, pues despues de varios años alguien como tu apareció nuevamente. No te sientas especial, bueno, eres especial pero la verdad dejas mucho que desear para lo que deberias ser... si te dejo a tu suerte es muy provable que ya te hayan cazado o mucho peor, ya estes muerto.Ahora, ya deja de preguntar y ponte a trabajar... aun me debes una rata de campo bien cocinada aunque si es un conejo mejor aun... y apresurate pues tengo hambre.
El viejo Salomon miró hacia la planicie.
Athanasius sonrió y dio una reverencia antes de marcharse a buscar a sus futuras presas. Pero bajo su sonrisa aduladora y un poco sarcástica se escondían una infinidad de preguntas. Aúnrecordaba las palabras que habían sido pronunciadas en su cabeza. Quienes eran los que perseguían al hechicero y quien fue el que le salvó la vida hace tiempo? Además quedaba saber porque había dicho nuevamente, se refería a otro hechicero o tal vez a otro descendiente de dragones? Y los propósitos de Salomon quedaban escondidos en la profundidad de sus cabellos blancos. Y la existencia de Athanasius era otra incognita más que cubría el ambiente.
Mucho tiempo pasó hasta que finalmente Athanasius volvió con un conejo en sus brazos. la sangre manchaba su cuerpo disfrazandolo de un color rojo carmesí que brillaba con la luz del sol. Haku sobrevolaba sobre su cabeza, disfrutando de cada momento de libertad. Athanasius se preguntaba aún como era posible que el destino le fuera tan esquivo y que le hubiera atado nuevamente los pies con cadenas. Encenció el fuego, mientras preparaba el conejo que iban a comer. Salomon seguía observandolo con su mirada impasible. Sabía muy bien que solamente caminando sus propios pasos encontraría las rerspuestas que bsucaba y no deseaba preguntarle a Salomon acerca de su pasado. Aunque, debía admitir que el mago resultaba una persona muy intrigante. Salomon se acercó a ver como Athanasius hacía el fuego e intentaba cocinar.
"Alguien como yo has visto antes anciano, dime a que te refieres, a un hechicero ..o a otra cosa más? Y quien eres tu que tienes la misión de ayudarme a controlarme?"
Salomon lo miró algo descontento y hasta enojado. Tomó su baston y le pegó con este en la pierna provocando que Athanasius casi se caiga, Salomon le grito:
- A partir de ahora me diras "Señor" nada de anciano... cada ves que me faltes el respeto te dejare sin comer. Ahora, cocina ese conejo, que demasiado tardaste en cazarlo.
Salomon no lo miraba a los ojos y su seriedad solo se concentraba en la pila de maderas para ver como cocinaría la cena el hechicero.
Athanasius empezó a reirse con mucha fuerza, divertido ante la severidad de Salomon. En lugar de enojarse, cansarse o simplemente querer pegarle, Athanasius se reía. Lo hacía de buena gana y sinceramente.
"jajajaja, esta bien Salomon. Eres muy divertido jajaja. Pero no entiendo para que pegas y pataleas, a tu edad podría hacerte mal, aunque realmente pareces tenermás vitalidad que yo."
Athanasius siguió cocinando el conejo,a la vez que cantaba una tonada melancólica. Cantaba sobre tierras lejanas que nunca había visto incluso inventaba las cosas que decia. No le preocupaba la reacción del mago. Athanasius seguía cantando, para él y para Haku que lo observaba riendose de sus penurías con el anciano. Aunque para sorpresa de todos, Athanasius no cantaba tan mal.
El Anciano hizo como si no lo escuchase pues al fin y al cabo Athanasius estaba cocinando. Al terminar de cocinar Haku se acercó esperando su parte.
Salomon tomo su parte y al comerla dijo:
- Te salió quemado... tendras que aprender a cocinar mejor pero al menos de hambre no te moriras.
Bien, mi trabajo está cumplido... me marcharé.
Athanasius sonrió mientras comía su porción. Sin mirarlo le respondió a sus palabras.
"Esto es todo?, vaya esperaba que me dijeras algo más. Se que mi memoria y mi camino debo retomarlos yo, no voy a preguntarte por eos. Pero al menos dime quien fue el que te dio la misión de evitar que me matara. Has dicho que era tu deber,pero quien te dio ese deber?"
Athanasius siguiómasticando su ración de conejo, mientras esperaba tranquilamente el ataque de ira de su excentrico maestro
- No te responderé. No me interesa educar a alguien como tú, el respeto ante todo, muchacho. Al menos no te moriras de hambre.
Una luz leve comenzó a cubrir al anciano y su cuerpo comenzo a desaparecer del lugar...
Athanasius abrió los ojos como sorprendido, pero no por la desaparición de Salomon, sino por sus palabras. "entonces para que me enseña a no morirme de hambre si despues se va a ir asi sin más" pensó el hechicero.
"Vete nomás y verás entonces como descubriré todo mi pasado Salomon, ya lo verás. Y tambien descubriré quienes son mis padres y porque soy el HIjo del Dragón!" El grito de Athanasius se perdió entre las malezas.
"Y ahora? no se que hacer, ja! No esperaba que las cosas se dieran así. Al menos no me morí y conozco un poco más mi poder. El viejo se fue, asi que volvemos a quedar a nuestra merced Haku. Ups, acabo de recordar que no le pregunté sobre mi hebilla. Mmm bueno, no importa. Seguro que con lo cascarrabias que es tampoco me hubiera respondido. Que quieres hacer Haku?"
Haku lo miró mientras continuaba comiendo: "Me gustaria volver a comer insectos, esto que acabas de cocinar es horrible! Extraño las cucarachas"
Athanasius empezó a reir nuevamente: "Jajaja, gracias Haku, eres un buen amigo. Descuida tal vez mejore y no tengas que comer cucarachas. Ha pasado mucho tiempo, crees que Idril haya alcanzado a Loreliel? tal vez haya entrado ya al bosque."
"No lo se, tienes curiosidad, quieres ir a ver?"
"La verdad no Haku, se veía en los ojos de Loreliel que estaba encandilada por Idril, aunque no se que le veía a ese elfo tan antipático ja. Mmmmm Hijo del Dragón fui llamado por el viejo, tal vez deberíamos seguir esa pista no Haku? Vamos a tener que encontrar un lugar donde leer de ellos o al menos alguien que nos sepa decir algo, porque Salomon ya se fue."
"Deberíamos ir hacia una ciudad entonces, averiguarlo en alguna biblioteca pero... donde queda alguna?" preguntó el buho mientras se atragantaba con un pedazo de conejo demasiado grande para su pico.
"Bien, creo que vamos a tener que volver al camino Haku, ya se de quien o quienes podrán ayudarnos,espero que nos dejen entrar pues según la elfa, no creo que els agrademos"
Cuando terminarond e comer, Athanasius y Haku retomaron su camino, el sur se veía muy lejos aún y la línea del horizonte solamente marcaba el principio.
