Ya pasado el mediodía, Idril se dirigía hacia la taberna "El Pescado Verde" para tomar un trago de cerveza como de costumbre y frecuentar algún que otro conocido para enterarse de las últimas novedades laborales. Mientras se dirigía al lugar caminando por la calle central de Doroteh se dio cuenta que había algo diferente. Las trompetas del castillo daban la bienvenida a una elegante carrosa de la nobleza. La muchedumbre no se hizo esperar en la plaza central y desde su lugar Idril no pudo percibir demasiado, tampoco es que le importaba verdaderamente. Para ser un elfo, el único elfo de la ciudad, era bastante reacio hacia lo ornamental y prefería vincularse con mercenarios que con la muchedumbre pueblerina. Al llegar a la taberna pidió una copa a la joven camarera quien de mala gana le sirvió. Allí puedo ver a un viejo conocido de nombre René quien estaba durmiendo luego de una borrachera que venia de hacia la madrugada. El elfo se acerco y el olor a cerveza despertó al dormido René quien tomó la copa y la bajo de un trago como si fuese suya.
- Idril, que bueno, verte... Hip !... discúlpame, es que estoy algo cansado, fue una noche dura.
El elfo lo tomó como algo normal y tampoco le importó demasiado que su copa se la haya vaciado. Solo le dijo:
- Estoy buscando trabajo, se que tu también estas buscando algo. Vamos hacia el puerto a ver que encontramos.
René divago un rato mas con su cuerpo y acepto acompañarle.
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Mientras tanto, a unas pocas calles de allí, en la plaza central, la muchedumbre que quería ver de que se trataba ese carro ornamental seguía amontonada. En medio de los rumores y las voces un joven de complexión menuda pero firme investigaba que podía ser esa carroza. Jansen miró fijamente hacia una de las cortinas y vio de un pantallazo como una joven mujer observaba rápidamente hacia fuera tapando nuevamente para no ser vista. Jansen sonrió orgullosamente y comenzó a dialogar con el primer sujeto que encontró.
El olor a pescado del sujeto le hizo saber que se trataba de un trabajador portuario, el mismo empleo que había tenido su padre cuando estaba vivo y el cual Jansen rechazo... prefirió dedicarse al hurto que a ser un esclavo de la nobleza. Se dirigió al puerto dialogando con el portuario sujeto, consiguió que el empleado le entregase un pescado gratis cortesía de su antigua relación con su padre. Jansen le agradeció aunque por lo bajo el pescado fue a parar al suelo. Por fin dejó de perder el tiempo en el puerto de Doroteh y se dirigió hacia donde tenia planeado, la Catedral. Su verdadera preocupación era su madre quien estaba enferma y solo un curandero podría ayudarla aunque necesitaría dinero para pagarle.
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El viento resoplaba en la avenida y se escabullía por medio de los callejones. Una caja bastante grande y de madera parecía estar rota en la tapa... dentro de esta una mano mugrienta se asomó y un cabello pelirrojo parecía querer tocar la luz del día al salir por completo de la Caja. El rostro de un joven bastante desalineado pero que a más de una cortesana le hubiese agradado si estuviese bañado, respiro profundo luego de estar mucho tiempo oculto. No tenía idea donde se encontraba, ni cuando... ni como. Solo recordaba una cosa, su propio nombre... Athanasius.
El joven Athanasius se paró y miro hacia todos lados tratando de entender algo más que solo recuerdos vagos de si mismo y de lo que le había sucedido pero nada recordaba... observando a los cielos del celeste atardecer logro vislumbrar algo brillante volando, le llamó tanto la atención que lo siguió corriendo como si nada mas importase. La gente lo miraba extrañada pues nunca habían visto un tipo tan extraño correr por la avenida central. Una vez llegó al árbol se dio cuenta que ese objeto brillante volador estaba en la punta del tronco. Se ajusto y ato el cinturón sin la hebilla como pudo. Las hojas verdes y las ramas le tapaban la visión por lo que usando sus pocas fuerzas trató de subir consiguiéndolo a duras penas. Así pudo ver de cerca una vez trepó... un pequeño búho quien en su pico sostenía lo que parecía la hebilla de su cinturón, una hebilla dorada que para cualquier ladrón valdría muchísimo. Athanasius intento tomarla pero el pájaro voló nuevamente. Un vagabundo se rió del joven pelirrojo desde lo bajo mientras este aun seguía decidido a atrapar al búho que le había robado la hebilla.
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En el puerto de la ciudad unos empleados portuarios se burlaban de Idril quien acompañado por el bamboleante René intentaba pedir trabajo aunque con algunas restricciones a su medida.
El elfo se enfureció por las burlas que alzo su arco para intimidarlos pero al parecer necesitaba mantenimiento ya que este se le rompió apenas lo tensó. Indignado salió de allí luego de ver al menos a un marinero que le conocía y algo le podría ofrecer más adelante.
Pero claro, todo mercenario encuentra su lugar luchando en la guardia, por lo que Idril se dirigió hacia el cuartel de los soldados de Doroteh. Allí las cosas eran diferentes a lo normal… todos los soldados habían dejado a una sola persona con sus sirvientes dentro. Idril ingresó al lugar y vio como un fornido hombre casi desnudo parecía estar provandose varias armaduras y criticando el mal servicio de lso asistentes. Al ver al elfo, este hombre le miró fijo y le dijo desafiante:
- Quien eres tu y que haces aquí, Elfo?
Idril, indignado por la arrogancia del sujeto, le dijo molesto:
- E venido a buscar trabajo pero no se si usted es la persona indicada para dármelo. Quien es usted? Nunca lo había visto aquí.
El sujeto dejo de hacer lo que estaba haciendo y tomó su espada mientras se acercaba desafiante a Idril.
- Acaso no sabes quién soy? Soy conocido como Absalon y tu aun no te has presentado com ose debe ante mi y además de eso pretendes trabajar aquí… acaso no sabes que los guerreros honorables solo pueden estar aquí?
El elfo se rió desafiante también y Absalon al ver su mueca se mostró más provocador aún y dejó caer su espada al suelo:
- Mira Elfo… si logras tocarme antes que tome mi espada y te atraviese pues serás reclutado…
Idril inmediatamente se dio media vuelta, no quería meterse en el juego de ese idiota que nunca antes había visto y ahora le desafiaba de forma arrogante.
Absalon se mostró ofendido por la osadía y le gritó para que todos escuchen afuera mientras el Elfo se retiraba:
- Ese idiota es un cobarde y además pretende unírsenos… por favor, no quiero perder mas el tiempo, Hey tú, sigue buscando las armaduras, aun no e visto la indicada para mi y…
Absalon siguió hablando a sus sirvientes mientras Idril salía preguntando a un soldado que ya le miraba con mala gana
- Dime, desde cuando este sujeto da las ordenes aquí?
El soldado le respondió fríamente:
- Absalon es nuestro líder, el es el restaurador de la paz en todo Doroteh. Un legendario guerrero, ten mas cuidado al referirte a él.
Idril no podía creerlo… este día no había sido bueno… primero se le rompe su arco mas preciado y ahora este imbécil y arrogante sujeto se imponía ante sus objetivos… René lo esperó para que ambos se fuesen de allí… aunque el Elfo no quería regresar al bar René parecía desganado como para sguir sus pasos y se marchó a tomar algo mas esperando que Idril le prestase algo de dinero para mas cerveza. Idril no le dio mucha importancia y se dirigió hacia el centro cuando algo escucho a unas calles de allí… parecía un sujeto gritando cosas incoherentes…
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Jansen había llegado a la Catedral y allí el atendió un monaguillo. Su nombre era Stain y mientras Jansen le explicaba lo enferma que estaba su madre y que quería un curandero para ayudarla el monaguillo le corrigio de que no eran curanderos sino Clérigos, y el padre Benjamin le ayudaría pero no era alguien que sale de la Catedral por lo que le advirtió que su madre fuese allí para que el padre Benjamin pudiese ayudarla y por supuesto colaborar con la causa de la iglesia.
El joven ladrón ya estaba acostumbrado a manejar dinero por lo que no le sorprendió que un monaguillo le pidiese dinero… pero sabía que no le alcanzaría por lo que su idea era conseguir más y llevar a su madre quien estaba trabajando aun enferma para que le curasen. En ese momento tanto el monaguillo como Jansen escuchan unas cuantas frases incoherentes a sus espaldas y ven a un sujeto mirando al cielo y corriendo llevándose por delante lo que se topaba con él sin darle importancia. Jansen se puso alerta pues el sujeto se dirigía directamente a él.
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- Oye !! Ven aquí y devuélveme mi Hebilla ¡!! Es Mía ¡!
El desalineado y andrajoso pelirrojo corrió por la avenida central pasando por varias personas que lo miraban sorprendidas y varias se tropezaban con él. Athanasius corrió lo bastante mirando al cielo tratando de dar con el Búho que había robado su hebilla y en ese momento, sin darse cuenta, se topó con Jansen que le detuvo con un brazo y su mano en el mango de su espada. Parecía precavido pues para este Jansen, Athanasius tenía todas las fichas para tratarse de un desquiciado peligroso.
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Idril escuchaba todos esos ruidos y se estaba acercándose cuando vio una figura escondida en uno de los callejones del paso quien parecía vigilarle. El elfo se impaciento y se dirigió rápidamente para ver de quien se trataba, No pudo ver a nadie pues esa figura había desaparecido. Trató de seguirle el rastro y corrió hacia donde deducía que podía estar mientras se acercaba más hacia la vieja Catedral y oía mas y mas los gritos de un sujeto que resultó ser Athanasius discutiendo con el Búho y Jensen deteniéndole.
Athanasius, solo él podia escuchar al buho hablarle (seguramente eso es lo que hacia que terminasen por concluir todos de que estaba loco) y el Buho le dijo:
- Esta hebilla es mía, si me das algo de comer entonces puede que te la regrese.
Athanasius pensó unos momentos y le dijo:
- Pero ni siquiera yo he comido, dime, cómo te llamas?
- Soy Haku
Le respondió el Buho quien estaba posado en lo alto de la Catedral en lo que parecía el vitroe de alguien muy importante en la ciudad pues asi lo msotraba la imagen.
Athanasius dijo como para que todos le escuchasen mientras Jasen lo soltaba pues veía que no era alguien peligroso, al menos por el momento:
- Ahora iré por ti y te daré algo.
El monaguillo de la Catedral al ver su impetuosa decisión de querer ir a buscar al búho que estaba en un vitral el cual era sagrado para la catedral, le miró a Jansen con gesto para que le detenga diciéndole:
- Te lo cobrare como parte de tu pago por tu madre.
El buho voló alejandose de la catedral y luego de que Athanasius pareció converserle para que le entregase hebilla, Jansen se dirigio detras de este para detenerlo pues asi podria pagarle algo al clerigo que curaria a su madre tal como le indicó el monaguillo. Una ves Haku dejo caer la hebilla y darse cuenta de que Athanasius no tenia comida regreso nuevamente al iluminado vitral por el sol del atardecer para permanecer alli. Mientras Jansen lo vio como una carta libre para darle un taconazo de la espada por la espalda en la cabeza de Athanasius a quien logró desmayar. Jansen se habia sacado el premio mayor al ver que junto al cuerpo del lunatico pelirrojo estaba un medallon dorado de mucho valor, lo tomo discretamente sin ser visto. El monaguillo le indicó que tomase al desmayado lunatico y lo llevase dentro de la catedral pues no pidan dejarlo ahi tirado, debian ayudarle tambien.
Idril mientras tanto veía toda la situación aunque escondido en un árbol para no ser visto mientras varios lugartenientes miraban los incidentes pues era algo que perturbaba la paz… en otros día tal vez no hubiese sido importante pero al parecer justo este día no era un hecho menor “perturbar la paz” en Doroteh.
El elfo vio nuevamente a la figura que seguía anteriormente pero esta ves oculta detrás de la catedral. La siguió tratando de dar con ella hasta que rodeo todo el edificio y llegó a lo que parecía un jardín dentro de la catedral el cual daba al gran vitral donde estaba posado Haku, el Buho. Al ver el vitral se dio cuenta que se trataba de Absalon, ese sujeto arrogante que le había desafiado. Idril escuchaba lloriqueos detrás de los matorrales y al acercarse vio claramente a la figura que perseguía… se trataba de una hermosa joven que al ver a Idril se mostro. Idril puedo ver que se trataba de una Elfa… hacia demasiado tiempo que no veía a alguien de su especie. Le preguntó:
- Dime, que haces aquí y por qué lloras?
La joven se seco las lagrimas y mirando al vitral le dijo:
- Es mi pueblo, tengo que ayudarlo pero no puedo permitir que me vean… tengo que encontrarlo a él y solo a él para que pueda ayudarnos.
Idril se dio cuenta que con “el´” se refería a la figura del Vitral, el imbécil de Absalon por lo que no entendió como alguien asó podía ayudarle.
- Ese sujeto? Yo le conozco y es un imbécil, quien eres y por qué le quieres encontrar?
Ella le repsondio
- Soy Loroliel. Absalon es por quien fui enviada, los sabios de mi pueblo me dijeron que solo él podía ayudarnos… así que lo conoces? Entonces puedes ayudarme a dar con el?
Idril se lamentaría luego pero no podía negarse a la joven pues algo veía en ella y le dijo:
- Está bien, te ayudare pero luego te arrepentirás. Pero te ayudare, yo sé donde está.
Ella le sonrió y le dio su mano mientras miraba al Búho ubicado en el vitral y le dijo al elfo pensativamente:
- Ese Buho es muy especial, es un animal mágico… hay que llevárselo a su dueño.
Idril lo miro y no entendió demasiado lo que ella decia, era un elfo de ciudad por lo que los animales le daban lo mismo... aunque le dio curiosidad ese animal y se dispuso a treparse a la catedral para tomarlo. Con mucho esfuerzo consiguió llegar al animal quien le atacó una de sus manos cuando intentaba agarrarlo. El sol del atardecer estaba por irse y por fin Idril lo sujeto. Cuando bajo y para que el animal no le atacase lo dejo inconsciente con un pequeño golpe. Loroliel le indicó a Idril para llevar al pequeño pájaro dentro de la catedral y así lo hicieron, ingresando por la puerta trasera.
Dentro de la Catedral apoyaron el cuerpo dormido de Athanasius mientras llamaban por la puerta trasera y el monaguillo dejo ingresar a los dos elfos que traían con ellos al desmayado Haku, el búho.
El padre Benjamin le pidió que le entregasen al Buho y se dedico a curarle las heridas a Idril quien tenía la mano lastimada por el ataque de Haku, a Athanasius quien había recibido un fuerte golpe en la cabeza y al pequeño Haku quien había sido desmayado por Idril. Una vez sanados, Atahnasius se dio cuenta que su hebilla no estaba y al primero que miro fue a Jansen.
Jansen quiso despistarlo diciéndole:
- Oye, yo no sé de qué me hablas.
Al parecer para Athanasius no fue muy convincente su respuesta y entre que lo había desmayado y creía que le había robado la hebilla atino a darle un golpe el cual, ni que el mismo hubiese imaginado, le dio directamente en el rostro tirándolo al suelo y casi desmayándolo. El padre Benjamin lo detuvo pues no quería violencia bajo los techos de Solaris. Luego de curar a Jansen les dijo a todos de lo especial que era la situación:
- Jóvenes, tengan en cuenta que esto no es normal. Este animal es un familiar, una criatura mágica que pertenece al joven Athanasius.
El monaguillo parecía arrepentido por haber incitado a Jansen a que detuviese a Athanasis, después de todo no estaba tan desquiciado… Jansen por su parte pretendía marcharse de allí pues ya nada lo retenia y quería ayudar a su madre mientras Idril le pregunto a Benjamin.
- Disculpe, pero debemos irnos a buscar a Absalon… dígame, porque está considerado como un héroe en esta catedral? Yo lo conocí y es un maldito arrogante.
Benjamin le respondió serenamente:
- No lo sé joven Idril, nunca le e conocido desde que me encargué de esta catedral, el ya se había marchado a la guerra contra el ejército rojo. Lo que sí sé es que es alguien mencionado en los libros de historia y con su llegada cualquier incidente por menor que sea, es peligroso en estos días y ustedes han llamado mucho la atención con lo cual… por ejemplo, pelearse en media ciudad o treparse al vitral del restaurador, su retrato… no era algo conveniente. Deben tener más cuidado ya que…
Todos escucharon algo, para ese entonces el sol había bajado y ya era de noche. Jansen ya había salido del lugar cuando escucho varios pasos de guardias acercándose hacia la catedral. Entre lo que dijo Benjamin y su condición de ladrón rebelde pues no pretendía que lo capturasen por lo que se dispuso a escaparse. Athanasius no había comrpendido demasiado a que se refería con familiar por parte del búho Haku pero sabía que algo los unía a ambos. Al ver que Jansen pretendía irse, sospechando que tenía su hebilla, lo siguió junto con Haku para detenerlo y recuperar lo que era suyo.
Loroliel e Idril por su parte salieron por la puerta trasera de la Catedral para no ser vistos por los guardias y lograr llegar al cuartel de Absalon para solo hablar con él tal como Loroliel le había pedido.
- Hey, ustedes, deténganse ¡!
Gritó uno de los 4 guardias de Doroteh que perseguian a los perturbadores de la paz.
Jansen corrió esquivando una calle para meterse por la avenida central y encontrar un refugio, solo vio el bar que ya conocía “El pescado verde” para refugiarse allí.
Detrás de él lo seguía Atahnasius quien no tenía su velocidad pero al lograr conectarse y entender su vínculo con Haku le pidió que lo siguiese y lo atacase pues estaba seguro que Jansen tenía su hebilla. Haku obedeció a Athanasius y se lanzo volando detrás de Jansen para detenerlo mientras detrás, muy cerca, los guardias seguían tanto a Athanasius como a Jansen. Haku logro lastimarlo unas cuantas veces a Jansen por la espalda, ya malherido el ladrón se deshizo de la hebilla dorada e ingresó a la taberna tratando de disimular sus heridas… Haku tomo la hebilla de Athanasius y justo en ese momento los guardias lo sujetaron por detrás. Athanasius no se resistió y le indico a haku que se fuera con la hebilla.
En la taberna nadie parecía prestarle atención a Jansen, allí estaban sus viejos colegas (unos cuantos ladrones más) pero al escuchar los pasos fuera de la taberna Jansen se precipitó a pedirle al tabernero que lo ocultase. El tabernero escucho también que algo malo sucedía y al escuchar las palabras de Jansen le dijo que se fuera de allí pues no quería nada de problemas. Jansen dejo de discutir con el sujeto y subió por las escaleras que iban hacia las habitaciones rápidamente mientras los guardias ingresaban a la taberna buscando al ladrón.
Jansen se metió en una de las habitaciones del segundo piso y vio que dentro de ella había un sujeto con una mujerzuela. El sujeto tomo una espada y se puso frente a Jansen quien sabía que si pasaba por encima del sujeto podría salir por la ventana del lugar… su intento fracaso pues un espadazo del tipo lo dejo en el suelo muy malherido. Justo en ese momento los guardias llegaron y tomaron al inconsciente ladrón en sus manos.
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Llegando al cuartel de forma sigilosa y sin ser visto, Idril y Loroliel pretendían dar con Absalon y solo con él. Lograron rodear el cuartel e ingresar por la parte trasera. Al parecer uno de los guardias de allí se alerto al ver a Idril de improviso y aviso a los demás quienes persiguieron a los elfos.
Cuando logró entrar al cuarte Idril sujetó a Loroliel en sus brazos ya que los guardias le apuntaron de forma amenazante sus espadas.
Athanasius estaba cautivo en una de las prisiones y solo veía la escena tirando algún qie otro comentario, parecía muy tranquilo.
El elfo les dijo a los guardias
- Solo quiero hablar con Absalon.
Los guardias no prestaron atención aunque no tardo mucho tiempo en aparecer Absalon con varios otros guardias para detener a los intrusos.
Luego de insistir para solo hablar con Absalon, los guardias accedieron a las ordenes de su líder y les dejaron solos.
En ese momento Loroliel le dijo:
- Señor Absalon, es un honor verlo. Soy Loroliel y he venido en nombre del pueblo elfico para pedirle ayuda.
Absalon la miró y le dijo:
- Y porque estas con este cobarde? Será mejor que hablamos a solas, no quiero a idiotas como este cerca mío.
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Loroliel, sin entenderlo le dijo:
- No entiende, Idril me ayudo a encontrarle.
Absalon le dijo:
- Me importa poco lo que este sujeto haga… ya es suficiente espectáculo.
Los guardias no se hicieron esperar y detuvieron a Idril poniéndolo en la otra celda junto al inconsciente Jansen, el ladrón que habían detenido también. Unos momentos más tarde encarcelaron también con ellos al padre Benjamin, aparentemente acusado de ayudar a ladrones, y también al monaguillo Stain a quien lo pusieron en la celda contigua junto a Athanasius.
Absalon les dijo:
- Si lo que dice esta joven es cierto entonces necesitare unos cuantos sujetos para la campaña… o tal vez me sirvan mas para una buena ejecución en la plaza pública. Piénsenlo para mañana que es lo que quieren… pues yo también lo pensare. Tú vienes conmigo.
Tomo a la joven elfa y la llevo con él hacia el castillo.
- Maldito, así que buscas niñas para tu diversión!
Idril le grito a Absalon a quien no le hizo gracia y le respondió:
- Elfo, puedo tener a la mujer que quiera, no necesito a una niña como esta, viene conmigo por otra cosa que no te concierne. No seas imbécil y cierra la boca. Ahora vámonos.
Y así Absalon y varios guardias se fueron mientras se llevaba a Loroliel también quien no comprendía la actitud de Absalon.
Benjamin cuando ningún guardia lo vio uso sus poderes para curar a Jansen quien se levanto confundido y viendo lo sucedido.
Todos estaban muy debilitados, ni habían comido en todo el día y les costaba pensar a esas horas… Benjamin también estaba debilitado y se apoyo en la pared sentándose junto a los jóvenes de su celda.
Esa noche, Benjamin, Idril, Jansen, Athanasius y Stain permanecieron encarcelados descansando para saber cuál sería el veredicto el día siguiente.
-Fin del capítulo 1-

