
- Es Absalon sobre su Caballo blanco,. Apresúrense !!
Bregor gritó exaltado ya que Absalon les perseguía por las afueras de Doroteh, parecía absolutamente enfadado y sin piedad.
En un caballo estaban Jansen, Idril y Athanasius y en el caballo mas rezagado lo dirigía Loroliel y sujeto a ella Bregor quien estaba próximo a Absalon que se acercaba más y mas.
- Malditos niños, no saben con quién se enfrentan!!
Absalon gritaba. La velocidad del caballo blanco de Absalon era extrema, estaba a unos pocos metros de Bregor quien mostraba su espalda ante los ojos enrojecidos de Absalon. Loroliel que tenía una gran empatía con los animales cabalgaba el caballo que los llevaba a ella y Bregor, pero no era una gran domadora como lo era Jansen por lo que no podía escaparse tan fácilmente del caballero blanco.
Absalon no tardó en llegar a una distancia absolutamente peligrosa detrás del caballo de Loroliel. Alzó su gran espada y con la extrema carga de su impetuosa fuerza atravesó su objetivo. La espalda de Bregor sufrió una herida mortal, una herida que atravesaba oblicuamente todo su tronco tirándolo al suelo dejándolo inmóvil. Su cuerpo estaba sin vida y Absalon sonrió.
Idril, Athanasius, Loroliel y Jansen mirando el cuerpo de Bregor espantados... solo pudieron ver la extrema herida en la espalda del monje.
La extrema herida se hacía más intensa y todo se volvió blanco de repente...
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Bregor sacó la mano de su vista y el sol ya no le encandilaba. Idril señaló hacia la arboleda que estaba a unos cuantos metros y podría ocultarlos.
Athanasius, Bregor, Idril, Jansen y Loroliel corrieron hasta allí y se refugiaron bajo las sombras de la arboleda. No se sabía lo que ocurría dentro de la ciudad pues desde su ubicación solo veían el rio que rodeaba la ciudad para irse hacia el noreste, la fortaleza de Doroteh y un largo descampado que solo se manifestaba en construcciones kilómetros al este donde se podía ver el monte de Calimdor aunque eran centenares de kilómetros desde su ubicación.
Loroliel parecía nerviosa y los miró a los demás
- Que hacemos ahora?
Idril dijo:
- No tardaran en llegar aquí, tenemos que pensar nuestros siguientes pasos. Dime Loroliel, donde queda el bosque de los elfos?
Ella respondió:
- Es en el sur, a varios kilómetros.
Jansen dijo:
- El puerto puede ser una posibilidad de escape.
- No tardaran en llegar aquí, tenemos que pensar nuestros siguientes pasos. Dime Loroliel, donde queda el bosque de los elfos?
Ella respondió:
- Es en el sur, a varios kilómetros.
Jansen dijo:
- El puerto puede ser una posibilidad de escape.
Bregor dijo:
- Te acompañaré, Jansen, y podremos verlo.
Jansen dijo:
- Hay una ciudad al sur, la más cercana tal vez aunque nunca fui. Se Trata de Andurant. Creo que sería un buen lugar para refugiarnos de camino al sur. Pero antes debemos salir de aquí, bien veamos que hay en el puerto, Bregor.
Bregor asintió y siguió a Jansen mientras Idril se dirigió hacia el otro extremo para ver si los guardias de Doroteh les buscaban.
Athanasius y Loroliel se dirigieron hacia el lado del río aunque alejados para tener una vista más amplia.
Jansen y Bregor llegaron al extremo noreste rodeando la fortaleza de Doroteh desde la parte de afuera. Allí lograron divisar parte del puerto en el sector occidental de la ciudad. Vieron unos dos baros aproximarse por el río que no tardarían en acercarse.
Jansen dijo a Bregor:
- Tal vez podamos ver de que se tratan esos barcos y subirnos a ellos. Aunque la corriente más bien va hacia el norte. No creo que sea buena idea... pero esperemos a verlos de cerca.
- Te acompañaré, Jansen, y podremos verlo.
Jansen dijo:
- Hay una ciudad al sur, la más cercana tal vez aunque nunca fui. Se Trata de Andurant. Creo que sería un buen lugar para refugiarnos de camino al sur. Pero antes debemos salir de aquí, bien veamos que hay en el puerto, Bregor.
Bregor asintió y siguió a Jansen mientras Idril se dirigió hacia el otro extremo para ver si los guardias de Doroteh les buscaban.
Athanasius y Loroliel se dirigieron hacia el lado del río aunque alejados para tener una vista más amplia.
Jansen y Bregor llegaron al extremo noreste rodeando la fortaleza de Doroteh desde la parte de afuera. Allí lograron divisar parte del puerto en el sector occidental de la ciudad. Vieron unos dos baros aproximarse por el río que no tardarían en acercarse.
Jansen dijo a Bregor:
- Tal vez podamos ver de que se tratan esos barcos y subirnos a ellos. Aunque la corriente más bien va hacia el norte. No creo que sea buena idea... pero esperemos a verlos de cerca.
Bregor desidio no responderle... en su corazon sentría que su voto de silencio violado anteriormente debia ser reparado... y no lo lgoraria si seguia hablando, aunque asintio ante las palabras de Jansen.
Idril, del otro lado avisto el panorama... a simple vista nadie podría ver lo que sucedía pero en su caso era diferente. Logró ver gracias a sus sentidos agudizados de elfo que algo se acercaba hacia su sector. Eran caballeros de Doroteh y no tardarían en llegar al lugar.
El elfo corrió lo más rápido que pudo para avisarles a todos.
Loroliel y Athanasius vieron a Idril correr hacia los demás y se dieron cuenta que algo malo se aproximaba.
Jansen y Bregor vieron los barcos, al parecer el más próximo era un barco de marineros con sus espadas en mano… no era conveniente abordarlo. Se dieron vuelta y vieron a Idril llegar ante ellos quien les dijo:
- Están viniendo hacia aquí varios caballeros. No tardaran en llegar. Debemos correr, Ahora !!!
El elfo les hizo una seña a Athanasius y Loroliel quienes estaban algo más adelantados, se dieron cuenta que se aproximaba un peligro. Bregor y Jansen se dispusieron a correr junto con Idril, había una arboleda bastante más amplia a unos pocos kilómetros al norte por lo que sería su refugio ideal para que los caballos no pudiesen ingresar allí. Pero el trayecto hacia allí era extenso y los caballeros no tardarían en alcanzarles.
Todos corrieron, algunos luego de correr varios centenares de metros se sentían cansados pues no estaban acostumbrados a esas distancias a una gran velocidad. Idril llevaba a Loroliel de su mano a quien ayudaba a correr más rápido, Athanasius corria algo más atrás y Jansen cerca de ellos. Bregor parecía el más resistente y era el que primero llegaría.
Loroliel lo retrasaba más y mas a Idril, al parecer ella no podía resistir una distancia tan extensa.
Idril hacia todo lo posible por apurar el paso y en eso se giró hacia atrás para ver la altura de los caballeros, a cuanto estaban… su sorpresa fue peor de lo que pensaba.
No solo eran cinco caballeros que en unos pocos segundos llegarían ante el mas rezagado sino que a este grupo lo lideraba Absalon sobre su caballo blanco.
Idril gritó:
- Corran, es Absalon !
Athanasius al escuchar esto y darse cuenta que todos caerían ante el poder del caballero blanco, se detuvo para que solo le capturen a él… además especulaba con que Absalón le tuviese bastante respeto luego de lo último que le dijo.
Los demás aprovecharon a correr mas y mas, Idril solo pensaba en salvar a Loroliel, Jansen y bregor querían llegar al pequeño bosque para poder luchar mejor desde ahí.
Athanasius le pidió a Haku que le abra una lastimadura y se mancho los ojos con sangre para parecer que lloraba rojo.
Absalon se detuvo delante del pelirrojo junto a un caballero que le escoltaba, le indico a los otros tres que siguieran a los demás que escapaban.
El restaurador de la paz miró fijamente a Athanasius y vio sus ojos llorar sangre.
El otro caballero solo esperaba órdenes de su líder mientras Athanasius le dijo a Absalon:
- Recuerdas mis palabras, Absalon? Son tus decisiones lo que te destruirá.
Absalon le miró fijo uno momentos, le miró directo a los ojos y le dijo a Athanasius:
- Maldito desquiciado…
Le indico al caballero que se encargase del desalineado pelirrojo y Absalon ignoró por completo a este para seguir en busca de los demás.
El caballero le tendió la espada a Athanasius advirtiéndole de que no se moviese o lo mataría.
Loroliel no podía correr más, varios caballos les seguían a ella y a Idril quien trataba de darle impulso. Pero era inútil, los matarían a ambos.
- Corre Loroliel, yo los detendré.
Ella lo miro asustada:
- No Idril, no te dejaré solo!
Idril la miro fijamente:
- Corre !!
Ella le obedeció y corrió hacia la arboleda como pudo.
Tres caballeros se dirigían hacia el elfo, uno de estos se abrió para atacar a Jansen quien era el próximo en la huida. Idril se adelanto para atacar al caballo que iba hacia Jansen y flanquearlo logrando herirlo y disminuyéndole el andar.
Los otros dos caballeros ahora iban hacia el elfo quien logró esquivar sus espadas con movimientos rápidos. Al instante, con su espada logró lastimar a un caballo provocando que disminuyera el paso también aunque estos parecían ser domadores de más alta clase ya que ninguno había caído ante los golpes.
Bregor, quien ayudo a Loroliel a llegar al pequeño bosque, se dispuso a ayudar a Jansen quien también había logrado evitar un embate de los caballeros.
Bregor le arrojo una de sus dagas arrojadizas al caballero que atacaba a Jansen logrando lastimarlo también, pero parecían seguirlos como si las órdenes de detenerlos superasen cualquier obstáculo.
Uno de los caballeros se disponía a clavarle la espada a Jansen cuando unas cuantas ramas salieron del suelo, los caballos se asustaron y las ramas comenzaron a sujetar los cuerpos de los animales quienes perdieron toda posibilidad de movimiento. Los caballeros arriba de estos estaban desconcertados.
Todos aprovecharon para escapar y ocultarse dentro de la arboleda.
Pero Athanasius estaba bajo la espada, apuntado por un caballero según las ordenes de absalon.
Este caballero le dijo:
- Si no quieres que te mate ahora dime, que pretenden hacer tus amigos? A donde pretenden ir? Habla y no morirás, de lo contrario prepárate para tu fin maldito loco!
Athanasius se sentía impotente, pero esta vez mas con enojo que otra cosa… sentía como sus venas se encendían de enojo ante la impotencia. Su sensación fue tal que la sangre de su cuerpo comenzó a vibrar en su interior y emociones… su cuerpo parecía irradiar una extraña aura roja y en sus brazos visibles comenzaron a formarse unos tatuajes tribales. Su mano comenzó a irradiar una extraña luz roja y de ella una figura en forma de pájaro parecía formarse.
El caballero se asustó ante lo que veía, nunca antes vio algo similar. Pero algo debía hacer. Se dispuso atacar a Atahnasius cuando el extraño pájaro con pico exagerado y piernas de garras atacó primero al caballero provocando una mordedura en la yugular de este y tirándolo al suelo de dolor. No tardo demasiado en dejar al caballero inconsciente. Ahtanasius no podía creer lo que había sucedido. El extraño pájaro termino por cumplir su cometido, miró a los ojos de Athanasius quien sintió un vinculo extraño con este ser y lo vio desaparecer en una brillante luz roja. El pelirrojo no entendía que es lo que había hecho, pero se sentía bien consigo mismo… se dirigió hacia el río para luego meterse en los arboles más cercanos.
Loroliel seguía hablando en su lenguaje elfico oculta en el bosque, era la artífice de invocar las raíces que detuvieron a los caballos.
Absalon llegó con su caballo blanco y vio a sus caballeros sujetos por las raíces que salían de la tierra. Comenzó a cortarlas rápidamente liberándoles.
- Vamos, que esta basura no les detenga. Están ocultos en el boque, dejen los caballos aquí pues no podremos entrar con ellos. Tú, vigílales mientras nosotros tres entramos.
Idirl y los demás ingresaron en el bosque para refugiarse, la única alternativa era refugiarse en los arboles y así lo hicieron.
Absalon se detuvo justo debajo de los arboles donde estaban ocultos… y dijo:
- Esperen oigo algo… están muy cerca…
Jansen en ese momento arrojo una piedrita que había capturado desde la prisión de Doroteh.
- Allí...
Los soldados se alejaron lo suficiente hasta que se perdieron sus pasos. Atravesaron la arboleda sin dar con los forajidos.
Athanasius, quien había enviado a Haku a buscar su hebilla escucho desde su posición muy alejado de los demás:
- Maldito Elfooo !!!!!!!!
El grito fue tan rabioso que se escuchó en toda la planicie. La rabia de Absalon se hacía notar en el lugar. La representación de su odio era hacia Idril aunque a los demás los quería tan muertos como a él.
En la arboleda donde estaban ocultos Idril, Jansen, Bregor y Loroliel se percataron que Absalon y sus soldados habían cruzado al otro lado. Aprobecharon para bajar e ir hacia donde habían entrado.
Ocultos desde las sombras se fijaron que un soldado cuidaba los 3 caballos ilesos y también el caballo de Absalon.
Bregor arrojó una daga la cual se clavó en el pecho del soldado dejándolo fuera de combate mientras los demás trataban de sujetar a los caballos. El primero en escaparse de los animales fue el caballo blanco de Absalon. Loroliel logró calmar a uno del cual montó junto con Idril para perseguir a los otros dos que se escapaban.
Athanasius en la otra arboleda próxima a Doroteh vio acercarse un caballo, intento persuadirlo con una manzana para que se acerque… estaba a punto de irse cuando apareció Idril y lo sujeto arrojándose desde el caballo de Loroliel que había montado.
Jansen y Bregor gritaron:
- Vienen hacia aquí !
Athanasius miró hacia ellos y vio como los caballeros ya no podían seguirles el paso a pie pero Absalon se hacía de su caballo y se dispuso a correr con toda su velocidad. Idril subió a Athanasius y se dispuso a ir a buscar a los otros. Loroliel le siguió con su caballo. Pues otro de los caballos se había escapado hacia el sur y solo tenían dos caballos para los cinco.
En el caballo de Idril subió Jansen quien se dispuso a domarlo pues era el más experimentado. En el caballo de Loroliel se subió Bregor pues ella había logrado empatía con el animal.
Así los dos caballos salieron galopando hacia el sur y por más que el caballo de Jansen llevaba a dos más, parecía resistir y correr aun más deprisa que le Loroliel que llevaba a Bregor.
El caballo de Absalon era más veloz que ambos y la furia en los ojos del caballero blanco se le notaba en metros.
Los caballos ya estaban a la mitad de la ciudad de Doroteh, desde las afueras de forma paralela, yendo hacia el sur de la planicie. Absalon se acercaba mas y mas.
- Allí...
Los soldados se alejaron lo suficiente hasta que se perdieron sus pasos. Atravesaron la arboleda sin dar con los forajidos.
Athanasius, quien había enviado a Haku a buscar su hebilla escucho desde su posición muy alejado de los demás:
- Maldito Elfooo !!!!!!!!
El grito fue tan rabioso que se escuchó en toda la planicie. La rabia de Absalon se hacía notar en el lugar. La representación de su odio era hacia Idril aunque a los demás los quería tan muertos como a él.
En la arboleda donde estaban ocultos Idril, Jansen, Bregor y Loroliel se percataron que Absalon y sus soldados habían cruzado al otro lado. Aprobecharon para bajar e ir hacia donde habían entrado.
Ocultos desde las sombras se fijaron que un soldado cuidaba los 3 caballos ilesos y también el caballo de Absalon.
Bregor arrojó una daga la cual se clavó en el pecho del soldado dejándolo fuera de combate mientras los demás trataban de sujetar a los caballos. El primero en escaparse de los animales fue el caballo blanco de Absalon. Loroliel logró calmar a uno del cual montó junto con Idril para perseguir a los otros dos que se escapaban.
Athanasius en la otra arboleda próxima a Doroteh vio acercarse un caballo, intento persuadirlo con una manzana para que se acerque… estaba a punto de irse cuando apareció Idril y lo sujeto arrojándose desde el caballo de Loroliel que había montado.
Jansen y Bregor gritaron:
- Vienen hacia aquí !
Athanasius miró hacia ellos y vio como los caballeros ya no podían seguirles el paso a pie pero Absalon se hacía de su caballo y se dispuso a correr con toda su velocidad. Idril subió a Athanasius y se dispuso a ir a buscar a los otros. Loroliel le siguió con su caballo. Pues otro de los caballos se había escapado hacia el sur y solo tenían dos caballos para los cinco.
En el caballo de Idril subió Jansen quien se dispuso a domarlo pues era el más experimentado. En el caballo de Loroliel se subió Bregor pues ella había logrado empatía con el animal.
Así los dos caballos salieron galopando hacia el sur y por más que el caballo de Jansen llevaba a dos más, parecía resistir y correr aun más deprisa que le Loroliel que llevaba a Bregor.
El caballo de Absalon era más veloz que ambos y la furia en los ojos del caballero blanco se le notaba en metros.
Los caballos ya estaban a la mitad de la ciudad de Doroteh, desde las afueras de forma paralela, yendo hacia el sur de la planicie. Absalon se acercaba mas y mas.
Bregor rompió su voto de silencio nuevamente:
- Es Absalon sobre su Caballo blanco,. Apresúrense !!
Bregor gritó exaltado ya que Absalon les perseguía por las afueras de Doroteh, parecía absolutamente enfadado y sin piedad.
En un caballo estaban Jansen, Idril y Athanasius y en el caballo mas rezagado lo dirigía Loroliel y sujeto a ella Bregor quien estaba próximo a Absalon que se acercaba más y mas.
- Malditos niños, no saben con quién se enfrentan!!
Absalon gritaba. La velocidad del caballo blanco de Absalon era extrema, estaba a unos pocos metros de Bregor quien mostraba su espalda ante los ojos enrojecidos de Absalon. Loroliel que tenía una gran empatía con los animales cabalgaba el caballo que los llevaba a ella y Bregor, pero no era una gran domadora como lo era Jansen por lo que no podía escaparse tan fácilmente del caballero blanco.
Absalon no tardó en llegar a una distancia absolutamente peligrosa detrás del caballo de Loroliel. Alzó su gran espada y...
(Deja Vu ?)
Algo sorpresivo sucedió, diferente a lo imaginado y que transformo la realidad para los allí presentes.
Un aura de color rojo carmesí inundo la escena. Idril y Jansen vieron con como de la mano de Athanasius salía un ser alado a raíz de un brillo rojizo.
Un aura de color rojo carmesí inundo la escena. Idril y Jansen vieron con como de la mano de Athanasius salía un ser alado a raíz de un brillo rojizo.
Absalon estaba a punto de dar un espadazo en la espalda de Bregor cuando esta extraña criatura que rasgo la cara del caballo blanco de Absalon, haciendo que su montura perdiera el control y no acertara a golpear al monje. Todos aprovecharon el momento para apresurar sus corceles y escapar del caballero blanco quien estaba abatido por la extraña situación.
Tal como apareció ese extraño ser así se esfumó y toda esa extraña luz desapareció también. Nadie dijo nada al respecto, como si hablar de eso fuese abusar de la buena suerte.
La noche les cubrió la huída y finalmente lograron alejarse varios kilómetros de la ciudad de Doroteh.
Lograron encontrar al 3º caballo que se había escapado y así los cinco se repartieron en cada caballo.
Bregor quiso ir solo sobre uno de los caballos, al parecer quería meditar pues algo en él se notaba diferente…
Idril quiso ir junto con Loroliel mientras que Jansen llevaba a Athanasius.
Galoparon bastante tiempo hasta que los caballos se cansaron levemente. Athanasius usó nuevamente su poder en los animales, esta vez levemente se vio un aura roja que hizo que los caballos cobraran nuevamente algo de energía.
Ya iban lentamente, cada quien platicando por su cuenta en su respectiva montura excepto Bregor que iba solo y pensativo.
Y así todos vieron desde lo lejos un pequeño pueblo bajo el cielo limpio y estrellado de Faraday. Allí estaba Andurant, ciudad de los ladrones.
- Fin del capitulo 3 -
